Hoy había doble prueba: aguantar un domingo de vermut sin poder hacer vermut y hacer balance tras la primera semana de detox. Vayamos por partes:
Por primera vez en años, ha sucedido algo que nunca me pasa, y es que he dormido 11 horas y media. No me pasa ni cuando me acuesto a las tantas de la mañana, ni tras un finde intenso de surf… No sé si tendrá que ver o no, con el programa, pero sigo sorprendida. Despertarse así, con los músculos relajados y con la cabeza clara, ha sido un gran qué.
Tras eso, hemos salido a tomar el vermut -yo con agua, claro-. Me he mantenido lejos de quesos y pan, pero sí que he comido pescadito, buñuelos de bacalao, bravas y chips. De todo ello, apuesto a que las bravas y las chips no están incluídas en la dieta detox, pero era una ocasión especial y no me apetecía llevarme mi tupper. Sin embargo, en lugar de castigarme -fijo que eso también trae algún tipo de toxina mental malvada-, prefiero vivirlo bien. Mañana haré tres comidas líquidas y por la tarde me escapé al gimnasio. Así que bien, prefiero no sentirme culpable y optar por compensar mi cuerpo por ese pequeño exceso.
Y con la tontería, ya ha pasado casi una semana. Lo que más me ha sorprendido en este tiempo ha sido:
La falta de hambre entre horas: acostumbrada a picar constantemente, mi mayor temor era pasar hambre, pero me doy cuenta de que era excesivo.
Esta semana por fin no he sentido ardor ni hinchazón de estómago.
Mis niveles de energía se mantienen iguales y sigo ejercitándome.
Pasado el primer día, duermo bien y descanso.
Como contra, hay que decir que algunos alimentos que te recomiendan en las recetas son o bien difíciles de conseguir o bien caros. Así que esta primera semana la he notado sobre todo en el bolsillo!
He perdido un kilo de peso, aunque veremos qué pasará cuando vuelva a una dieta normal.
He aprendido infinidad de recetas nuevas y he incorporado fruta a mi dieta, cosa que me hacía muchísima falta.
Todavía no noto nada a nivel de autosanación de mi cuerpo. Veremos qué tal aguantará mi hombro lesionado en Maldivas.
El desayuno de hoy ha sido una combinación de coco natural, leche de almendras, frutas del bosque y melocotones. La comida ha sido a base de buñuelos de bacalao, anchoas… Y la cena, un batido muy muy bueno con base de frambuesas y cerezas, aguacate, hielo, etc.