Escribamos un poema triste que hable sobre nosotros, sobre lo que fuimos y lo que perdimos, sobre lo que quisimos y lo que no pudimos.
Escribamos eso que nos ha pasado, que nos ha roto el corazón, que nos ha dejado sin ilusión, que nos ha marcado la vida con mucho dolor.
Escribamos aunque no exista el consuelo, aunque solo quede el lamento, aunque solo nos quede el recuerdo, aunque solo nos duela el silencio.
Escribamos sobre nuestros pensamientos, sobre nuestros sentimientos, lo que nos pone mal en ciertos momentos, lo que nos angustia por dentro.
Escribamos sobre esos sueños que desaparecieron con el tiempo sin que nos diéramos cuenta, sueños que se convirtieron en desilusiones y que dejaron tantas secuelas.
Escribamos sin temor a llorar, expresemos lo que queramos que nadie nos podrá juzgar, seamos libre de poder sentir y seamos sinceros con nosotros mismos.
Escribir es un arte que sana el alma, que libera la mente y calma un poco a este sentimental corazón.
Escribamos un poema triste hoy y, realmente no importa que tan triste sea ni que final tenga. Plasmemos lo que se nos apetezca, acariciemos la cicatriz.
Un poema triste también puede tener un final feliz. :)
Denuczi














