Proyectándome en un collage
Este último mes y este último tiempo se ha sentido como una vorágine de emociones y malestares. Me he enterado de que tengo una posible ciática —lo que de vez en cuando dificulta mi movilidad haciéndome sentir dolor— y activaron el código azul en mi universidad, porque tuve un cuadro severo de ansiedad, es decir que los de la U dijeron “a esta le puede pasar algo peor, y si es que pasa, mejor que le pase en su casa” y me mandaron pa’ virtuales.
La verdad nunca antes supe lo que la ansiedad le puede hacer al cuerpo, hasta que me encontré ahí, sofocada, con ganas de correr, con picazón en el esqueleto, con mi cuello contorsionándose, lo que después me dirían que era una contractura muscular, con mis piernas temblando y mi lengua encogida.
En ese momento realmente deseaba que todo aquello fuera invento voluntario de mi mente como para poder quitarme dichas sensaciones, pero al parecer mi cuerpo y mi cerebro decidieron llevarse la contraria y la sensación de peligro me jugó una mala pasada haciendo que terminara en emergencias con una enfermera inyectándome un relajante muscular.
He llorado mucho, sí. Lo del ataque de ansiedad fue después de enterarme de la posible ciática —que, de hecho, hasta ahora no sabemos bien qué es, porque los especialistas dicen diferentes cosas y estoy esperando ir con un traumatólogo— y pues imaginarme una vida sin poder moverme con normalidad me tenía regalándole mis lágrimas a las sábanas en la noche —tal cual el gif de la estatua de Rose llorando.
Todas las noticias me cayeron como un balde de agua fría, o como sangre de cerdo cual Carrie, porque al menos el agua te moja y después te deja ver, en cambio estas noticias se sintieron como sangre pesada y olorosa que tapaba mis ojos, mi nariz y mi boca. Cada que me recomponía de algo, otra cosa me pasaba, como si no tuviera suficiente con los 2 años que pasé quejándome del SOP, que ahora ya no se llama así.
No todo ha sido malo, si ignoramos el dolor de pierna constante, la real contorsionada que me di en casa de nuevo y el malestar estomacal que justo ahora estoy pasando. Mi familia me ha estado dando mucho apoyo, pero mis ganas y motivaciones se han ido a cosas banales. He hecho tik toks, he jugado roblox, he salido, me he pegado unas cuantas lloradas, pero también me he divertido en esos pequeños momentos en donde podía aprovechar la estabilidad momentánea de mi cuerpo.
Irónicamente este ha sido el ciclo en que mejor me estaba yendo con respecto a notas y justo me pasa esto, pero al menos ocurrió casi a fin de ciclo 😝.
Y hablar de mi situación amorosa, ay, no. Yo tengo fe de que él y yo vamos a cambiar para bien y seremos bien felices —ella jura💜.














