Hechos y emociones.
El odio es un sentimiento y como tal no necesariamente se corresponde con hechos, sino con la experiencia propia de ellos. Cualquier emoción contraria opera de igual forma, manifiesta la vivencia de eso que llamamos “hechos” y que en realidad nunca son en sí mismos para el humano. Así, cuando discutimos con otro, estamos gastando esfuerzos en vano, ya que las emociones no son discutibles; y…













