A quien (y todo lo que implica) he dejado atrás:
De estas ganas de morirme
De las bolas que nublan mi mirada
Del moquillo que atora mi garganta
Cansada de toda esta mierda estancada
¿En qué momento me perdí?
Necesito volver a refugiar mi soledad entre libros y mi gato, en lo que gira sobre mi mente cada vez que me doy cuenta a quien más he olvidado últimamente es a mí misma
No soporto ya estas manos debilitadas
Con regaderas empañadas de tanto llanto
De la sangre que sale de mi nariz
Los dolores insoportables de pies acompañados con estornudos de realidad
El agotamiento termina con mis días, presto atención a todos mis alrededores, busco cumplir y apoyar a quienes me rodean, pero termino dejándome a mí al final. Siendo la única que se acuesta con los dolores de espalda o los moretones constantes de las prisas
Quiero destruirme contra la sangre de mis ojos
La muerte inamovible que me recuerda todo sigue igual
Me prefiero ahogar en un baño de vapor
Comer sales minerales sin sabor
He vuelto a saturarme de actividades para olvidar que me rompo en muchas partes, caigo en ese agujero de ocupaciones nuevamente, donde la competitividad lucha por permanecer presente, ser sobresaliente.
Por no afrontar que tiene meses no disfruto nada, me siento plana, amortiguada emocionalmente, todo se marchita dentro mío y es una picada en caída libre, ya no quiero el humo entre mis encías acabando con cada una de mis resinas, ya no quiero despegarme la ropa sino la tristeza, ni sentir húmedas las paredes del baño, no quiero acostarme en mi cama y no recortar lo que hice por la mañana, estoy fastidiada del vórtice de despersonalización, quiero estar sola, cobijada por el bello silencio, la caria del vacío personal, exhalar el calor de mi cuerpo para conservarme tibia
Entiérrenme con mi ropa más negra del año
Quiero lucir justo como me sentía
Con la desilusión constante de que nunca rendía
Con la sensación frecuente de vacío
Los rasguños de mi gato cicatrizados me recuerdan que aun corre vida por mis venas, que entre toda la idea de ser sobre saliente frente al ojo externo, me estoy perdiendo a mi misma, obedecer a todos los demás jamás me llenará, ser la niña ideal solo se siente bien por breves periodos de olvido, de entumecimiento masivo, para luego sentir las rodillas rotas, y las mejillas humedecidas, llenarme de lamentaciones nuevamente porque soy muy cobarde como para afrontar lo que realmente quiero en mi vida
Quiero ser incendio y fundirme desde adentro
Ya no quiero estos labios secos
Me siento devastada por los pequeños moretones que acompañan esta lucha
Batalla sin fin donde mi espada es la agonía de seguir con vida
La bofetada existencial que me golpea en las mañanas
No soporto más estos episodios de despersonalización donde no recuerdo lo que hice en todo el día hasta que llego a mi cama y hago consciente las ausencias afectivas
Detesto sentirme muerta en vida, tan vacía, todo a causa mía
Estoy tan cansada de la típica rutina
Todo siempre transcurre tan lineal y gris
Hasta mi cabello dejo de sonreír
Este vórtice de decadencia, esta cúspide de inclemencias me vomita en un día nuevo de cotidianidad, donde todo vuelve a la normalidad porque todo es aburrido y olvidable una vez más
Olvido quererme, protegerme, azotar mi cabeza contra el bloque que separa la realidad de mis visiones, erradicar los nudos en mis dedos que me tienen sin pintarme las uñas por falta de tiempo
Necesito recuperar mi vida y darle el tiempo a mis colapsos
Extraño sumergirme en las infinitas ideas, adaptar mi tiempo al manejo propio
Seducir mis piernas con largos masajes con cremas refrescantes
Sonreírme al espejo tras marcarme un largo beso, con mi labial favorito
Decirme al oído entre conversaciones sin dirección lo bonita que me veo al bailar al ritmo de una canción
Ante la perpetua propiedad de amor
Se esfumó entre los olvidos
Entre tareas incompletas, entre actividades eternas, entre metas obsoletas
Eterna montaña rusa de decadencia
Que bonito se siente cuanto te destruyes con excusas
Bajo el recordatorio de lo haré mañana
Pero nunca llega a convertirse en hoy
Y me acabo, colapso, me estrello, me muero
Estoy perdida entre lo que debo y lo que quiero
Le temo al compromiso porque no quiero pertenecer a nadie
A algo, al tiempo, a la circunstancias
Ya no siento ni que me pertenezca, soy de quien me solita, de quien me necesita
Pero ahora me necesito yo
Este es un grito de emergencia mayor
Escápate a tu lugar de confort, hunde la nariz en el libro que no has logrado terminar, escribe hasta que no puedas parar, sonríe cada que recuerdes una memoria
No sé cómo terminé tan olvidada
Pero ahora que me encuentro aquí, enterrada en mi caja de zapatos donde yo misma me deposite hace algunos ratos, me recuerdo que soy quien vive, que me pertenezco y respiro profundo
Dejo que el aire me inunde y ahogue
Terminar con este aplanamiento, sentir que hago las cosas por deseo
En cada uno de tus vacíos
Estamos solas, nosotras y las voces, los ecos, los sueños
Todo aquello que dejaste atrás