No cualquiera tiene acceso a mi esencia. Soy amable con muchos, pero cercana con muy pocos. He aprendido a proteger mi energía y a reservar las partes más auténticas de mí para quienes demuestran que merecen conocerlas. Que te reciba con una sonrisa no significa que hayas cruzado mis murallas; solo significa que tengo educación. La confianza, la conexión y mi verdadero yo son privilegios, no cortesías.















