avance es constante pero lento, ausente de toda prisa. mirada se mantiene en el frente, aunque se eleva de forma ocasional a facciones opuestas, como si quisiese resguardar retazos de ese momento en su memoria. hay algo especial y cálido en dinámica compartida, haciéndole sentir particularmente cómoda. le observa y resulta imposible no sonreír al escucharle, como si compañero pudiese leer propios pensamientos con facilidad. ' también yo —me gusta pasar tiempo contigo. ' encuentros, tan entretenidos como agradables, han cultivado un cariño especial por presencia masculina, haciéndole desear tener más oportunidades de pasar tiempo en su compañía. ¿era un pensamiento egoísta? o tal vez demasiado apresurado para las semanas que llevan conociéndose. imperceptible es sobresalto que roce genera, congelando pensamientos de forma momentánea. nerviosismo que procuraba mantener bajo control, reaparece de golpe, disipando todo lo demás. no existía entorno, ni una casual aparición de alguien regresando a casa. solo ellos dos. iris descienden, a esa superficial unión de manos que propone minho. no la rechaza, sino que la acepta al entrelazar dedos con una tímida resolución. agarre es firme pero delicado, como una extensión natural de ambos. ' la noche no tiene que terminar si no queremos. ' voz se manifiesta en forma de murmullo, aunque no difícil de interceptar. toma aire, indecisa. ' espero que no sea demasiado repentino, pero... tengo una botella de vino en mi departamento que podemos abrir si aún no estás muy cansado. ' modula cada palabra con una falsa seguridad. no es su primera vez a solas, pero invitación se siente absurdamente ambiciosa en aquel instante. ' aunque no tienes que hacerlo si prefieres volver a casa. ' muerde con suavidad labio inferior, regresando atención al camino de forma inevitable.