"Habría que buscar la llave de la unidad de la conciencia en el hecho de que la conexión de nuestras percepciones es 'producida' por la 'actividad' de la mente. El proceso de producción de tal conexión o unidad se llama síntesis; y nuestra conciencia de la identidad de nosotros mismos no es, fundamentalmente, sino nuestra conciencia de este poder de síntesis, o combinación, y de su ejercicio. Puedo tomar como 'mía' una representación solamente porque 'yo' la he combinado o sintetizado con otras. Ahora bien, los únicos modos posibles de sintetizar intuiciones dadas para un entendimiento como el nuestro son los que están representados por las categorías; y la combinación de representaciones de acuerdo con las categorías es su combinación en juicios acerca de lo que objetivamente sucede. Por lo tanto, el hecho de que mi experiencia lo sea de un mundo objetivo unificado es una consecuencia necesaria del hecho de que sólo bajo esta condición podría yo ser consciente de todas y cada una de mis distintas experiencias como 'mis' experiencias. Y también por lo tanto, concluye Kant, somos nosotros mismos la fuente de cualquier orden y conexión generales que sean necesarios en la Naturaleza para que se satisfaga este requisito de objetividad y unidad"