Los signos que se borran bajo los pies de la ciudad
Hay mañanas en esta ciudad en que la rutina del Metro parece aún sostenerse por inercia, como si el hábito colectivo de millones de trayectos diarios pudiera suplir lo que la atención administrativa ya no otorga y uno ve al trabajador que sale de su colonia antes del alba, con la lonchera en una mano y el cansancio de la noche anterior todavía en los hombros, bajar los escalones con la confianza…













