PARA LA GENERACION Z (2) Ese chico debería estar detenido! Video publicado por ĮRÊTH @martagg82

seen from United States
seen from Germany
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Singapore
seen from Canada
seen from United States

seen from Singapore
seen from Japan
seen from Canada

seen from United States

seen from United States
seen from Singapore
seen from Canada
seen from Germany
seen from Switzerland
seen from Singapore

seen from Spain
PARA LA GENERACION Z (2) Ese chico debería estar detenido! Video publicado por ĮRÊTH @martagg82

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
ENCUESTA DE IGUALDAD EN PUESTOS DIRECTIVOS
Que soy Z
Nací en 1997, en concreto el 29 de Diciembre. El año en el que se adoptó el Protocolo de Kioto y...bueno, no sé qué más ocurrió ese año. Lo del Protocolo de Kioto lo sé porque he estudiado Estudios Internacionales y me he hartado a escucharlo en bucle estos últimos cuatro años. Sí, esta claro que mi generación está más concienciada con el cuidado del medio ambiente pero a la vez el planeta no deja de estar cada vez más jodido. Aparecen ecologistas y veganos por generación espontanea mientras que USA emplea el fraking descaradamente y las emisiones GEI de China escalan anualmente por un desmesurado uso del carbón.
Pero bueno, yo del Protocolo de Kioto no me acuerdo, ¿Qué me voy a acordar?, al igual que no recuerdo prácticamente nada de mis cuatro o cinco primeros años de vida: Esto incluye el atentado del 11S que cambio el concepto de “seguridad” en el mundo y también las pesetas. Miento, las pesetas las recuerdo fotografiadas en mis libros de preescolar y en una caja de galletas repleta de ellas que guardaba mi abuela.
De lo que sí os puedo hablar es de dibujos animados y de Cartoon Network, coleccionaba todas las revistas mensuales y gracias a ellas me enteraba antes que nadie de todos los capítulos especiales y maratones que se emitirían ese mes en el canal. Recuerdo a Jhonny Bravo, Las Supernenas, Vaca y Pollo, aunque estos últimos nunca terminaba de entenderlos, Agallas el perro cobarde, que me resultaba perturbador pero hipnótico, Billy y Mandy, Foster, e incluso veía las series animadas que detestaba. Porque sí, también odiaba ciertos dibujos como Campamento Lazlo o, peor aún, Ed, Edd y Eddy.
Puedo afirmar además que siempre he sentido mucho más placer estético al ver un anime japonés que cualquier otro tipo de animación, de ahí a que mis series favoritas fuesen Sargento Keroro, Mirmo, Hamtaro, Bobobo, Digimón u otras en las que apareciesen humanos de ojos grandes y brillantes. La realidad es que algunos de estos personajes con los que pasaba horas frente al televisor me resultaban ya por aquel entonces sexualmente atractivos por lo que acababa buscando el amor en ellos y pues claramente habría sido novio mucho antes de Fuyuki Hinata de Keroro o Matt Ishida de Digimon que de un perro hipocondriaco o una calavera parlante.
Conciencia política no tuve por lo menos hasta que no entré al instituto en septiembre del 2009, lo cual considero que es normal, pero de lo que sí puedo hablar es de que en 2008 la crisis económica azotó con vehemencia a mi humilde familia. Éramos un quiero y no puedo, vaya, como media España más por aquel entonces. Que sí era culpa de Zapatero, que no, que no, que la burbuja la creo Aznar, que no, que había que echar a los inmigrantes: “Zapatero ha llenado el país de moros”. En fin, yo me limitaba a escuchar y a ser o del PSOE o del PP dependiendo del interlocutor, que por ese entonces eran lo mismo las únicas opciones posibles. Sí que es verdad que por influencia de mi tía Adela, que en ese entonces era concejala por el PSOE en mi pueblo, empecé a ir acercándome a la izquierda, al progresismo y al ateísmo, lo cual fue un disgusto para mi abuela Maruja.
Ya en el instituto desarrollé mucho más mis líneas de pensamiento que básicamente se resumen en ser cada vez más de izquierda, mucho más que mi tía, hasta que en la universidad pasé a militar en las Juventudes del Partido Comunista, la CJC. Pero todo esto no viene del todo a cuento con lo que venía a expresar en este post que es...¿A qué maldita generación pertenezco? y lo que es más importante ¿Qué más da esa mierda de pregunta? En algunos sitios he escuchado que soy millenial y hasta ahora me había identificado como tal, pero últimamente he leído que pertenezco a una nueva generación al haber nacido después de 1996, la generación Z. Luego busqué en wikipedia y, después llegué a El País que parece un periódico experto en todo esto de las generaciones y confirmé que soy Z. Un dato me resultó determinante “padecen más depresión, más ansiedad, más estrés”: “¡ya está, esta es la mía!” me dije a mi mismo.
Tras autoidentificarme como miembro integrante de la “Generación Z” retorné a la segunda incognita: ¿Qué más da esa mierda de pregunta? o sea, lo de la generación. ¿Qué más da? ¿Por qué se siguen empeñando los medios, los sociólogos o quien coño sea en establecer divisiones entre sectores de la población? ¿Cuál es el punto de todo esto?
No lo sé pero me recuerda enormemente a las políticas identitarias de la nueva izquierda, a la interseccionalidad y a todo un marco teórico que se caracteriza por poner por delante de todo las supuestas “identidades múltiples” de cada individuo. Algo que en un primer momento pudo parecer liberador y revolucionario pero que realmente el capitalismo ha fagotizado y lo ha transformado en individualismo puro.
En fin, mi cerebro se está quedando ya un poco seco y más pasando el verano en Murcia así que lo dejo por ahora.
Las ralladas continuarán próximamente...
Obrigado, saude e amor.
Source: Pablo Cruz / Facebook

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Si lo tienes que pensar mucho, es que no
Jane Collins
02.012117 -
En medio de una conversación random en Whatsapp con Loreta, me envía un video con el texto "Estoy en shock". Mientras estoy tratando de entender la dinámica de lo que estaba viendo de repente se vuelve todo desconcertante, tuve que verlo más de una vez para poder entender exactamente lo que estaba pasando.
Debo confesar que antes mi juventud me permitía buscar imágenes morbosas de masacres y me creaba mucha inquietud el querer entender que pasaba por la mente del asesino. En una ocasión encontré una página para ser Penpals con convictos y me paso la idea de escribirle alguno para charlar al estilo "Paper Boy" pero sin tanto drama, Le conte a mi amigo Gil, quien me contesto de inmediato: "Wey yo no lo haría, pero entiendo que tu siempre le buscas el lado humano a la gente" y aquí fue donde me cayo el veinte. Con esto estoy tratando de explicar que inconscientemente mi naturaleza busca ser empatico con cualquier caso de este tipo que se me cruce enfrente, no me gusta convertirme en un juez que dicta su veredicto con la mano en la cintura (sin justificar jamas ningún delito o crimen).
Hoy día la historia es diferente, mi estomago no me permite siquiera saber de tragedias mucho menos ver o buscar apoyos visuales que me generen angustia, malestar y en la mayoría de las ocasiones pesadillas. Evado situaciones como: ¿Viste el video de como la escalera eléctrica se traga a una mujer? No tuve que ver el video para quedarme traumado cada vez que uso una escalera y a la vez planear alternativas para poder escapar de algún accidente en ella que pudiera pasar. Vaya no puedo ni siquiera ver programas como "1000 ways to die" porque sé que al salir de la casa me la pasaré ciscado con cada paso que de. Y no solo me quedo preocupado por los peligros que pueda correr si no con un muy mal sabor de boca de la humanidad.
Miércoles 18 de Enero, Nos encontramos con la escalofriante noticia del niño en Monterrey que a sangre fría le dispara a sus compañeros y maestra en pleno salón de clases. De eso es el video que recibí de Loreta, sin advertencia alguna, sin ni siquiera un título que me diera idea alguna del contenido para yo decidir si verlo o no. Conforme fue avanzando el día podía notar una indignación global en redes sociales, una mayoría de gente y medios pedían discreción y respeto a las victimas por lo tanto se sugería no compartir fotos y videos del incidente (le hubieran avisado a Loreta a tiempo) Comparto sin duda la indignación de la gente, pero a diferencia de anunciar que existe un video el cual no deben de ver o compartir que siento que lo unico que genera es crear el morbo de verlo, a diferencia de eso yo evito sacarlo al tema en cualquier sentido, (claro esta, estoy hablando de mí, consiente estoy de lo diverso que somos cada uno). Sumándole que creo que no estamos en la era para poder pedir que algo de este nivel no se comparta, porque quien quiere ver un video lo va a buscar hasta encontrarlo y quien no lo quiera ver hará caso omiso.
Esto me recuerda a los videos virales donde bautizamos al #Lord y la #Lady. Y con esto me gusta analizar el comportamiento en redes sociales de mi entorno, Amigos y conocidos confirmando asistencia a los famosos XV años de Rubi, publicando memes y a su vez creando inconscientemente el fenómeno en que se convirtió. Para después que vemos como se sale de control dicho evento ahora si empezar a quejarnos de lo que esto refleja en el País con el ya choteado hashtag #MeduelesMexico. Y es que creo que al igual que cuando hablamos, debemos de pensar y planear bien lo que posteamos. Debemos estar consientes que cada post que compartimos puede influir para bien o para mal.
Como Donald Trump nos dio de ejemplo y Meryl Streep resumió de la mejor forma en los Golden Globes "Disrespect invites disrespect. Violence incites violence".
“Yo a veces lo unico que quiero es encerrarme en mi burbuja donde mi unico motivo de vivir es buscar hacer y ser feliz”.
Es de la generación Z: Memes del coronavirus.