“El coco” de Stephen King
¡Hola amigos! Dan está de nuevo por acá y una vez más es un placer saludarles.
Sí, sí, ya sé que mi última publicación fue de terror y ésta también lo es, pero es que no puedo negar mi fascinación por este subgénero literario. Bien sabemos que la literatura te hace volar e imaginar, eso mismo pasa con el terror, que si bien no vas a Narnias, pero puedes ir a Maine en donde tienen lugar los sucesos más aterradores que te podrás imaginar. Y sí, no estoy hablando de otro escritor que no sea Stephen King, señor de señores.
Estuve por un buen rato pensando en qué momento ir con este escritor y con cuál obra lo haría. Decidí que era este cuento y en cuanto a qué texto comentar dije que no quería ir de buenas a primeras con una novela, pues King es bastante particular cuando las escribe.
Mi encuentro con este autor fue hace poco, siempre oía hablar a Camel sobre él, decía que era el mejor de todos, pero jamás me prestó una obra suya. Hasta que por azares del destino conocí a un amigo que realmente es fan de King, a tal punto que lo único que lee son sus obras. Este amigo me regaló mi primer texto de este maravilloso escritor y él también decidió que yo debía comenzar con algo ligero, pues este texto es de cuentos cortos.
Este amigo me regaló “El umbral de la noche” yo cuando recibí el ejemplar estaba maravillado y ese mismo día comencé a leerlo. Este libro comienza con un cuento llamado “El misterio de gusano” que está escrito de manera epistolar, cosa que me parece fantástica, aunque de este cuento no vamos a hablar hoy cabe destacarlo, pues desde este mismo cuento comencé a sentir miedo y te adentras totalmente en la lectura.
De este texto tengo tres cuentos favoritos el tercero es “A veces vuelven” el segundo “Sé lo que necesitas” y el primero y del cual les hablaré hoy es “El coco” Del libro considero que este es el mejor cuento porque fue el que me mantuvo más tiempo atrapado, el que tiene giros interesantes, una construcción de personaje fantástica y un final que yo, en particular no me esperaba, y jamás cambiaría.
El cuento comienza cuando el protagonista que es Lester Billings está en el consultorio del doctor Harper. Lester es un hombre de Connecticut de 28 años, divorciado y tuvo 3 hijos que para ese momento estaban todos muertos. Lester acude a la consulta del doctor Harper para contarle sus pesares, pues dice que la muerte de sus tres hijos ha sido su culpa y de El Coco. De sus hijos el primero en morir fue Denny, la siguiente Shirl y el último Andy.
King tiene un sello muy interesante en todas sus obras, por las cuales siempre, o casi siempre es censurado. Él toca temas bastante específicos además algunos dicen que es predecible, pues todo siempre sucede en Maine, o porque algunos de los protagonistas de sus novelas son alcohólicos y hasta porque son escritores de terror, y además en sus obras siempre hay personajes que pertenecen a las minorías o se hace alusión a ellos usualmente en los cuentos y novelas de King encontramos a personajes de color, mujeres oprimidas, homosexuales entre otras cosas, y este cuento no escapa de ello.
Pero volviendo al cuento en específico desde el principio el personaje principal va delimitando muy bien su personalidad. Aunque este en un determinado momento toma otros matices. Lester es un hombre frio, muy rudo, decidido y las cosas se tienen que hacer como él diga, además que nos hace ver que está un poco loco y también es un psicópata encantador.
Cuando se está dando curso a la historia Lester se pone muy nervioso con el armario que está detrás del doctor Harper a tal punto que pide que lo abra, hasta este momento esto parece un hecho aislado, pero no es así.
Lester comienza a contar cómo murió Denny cuando tenía aproximadamente dos años, este “ya estaba grande” según los conceptos de él y decidió llevarlo a dormir en la otra habitación por más que llorara “pues a los niños si son tolerantes con ellos los malcrías” estando el niño en el cuarto este lloraba, pues le tenía miedo a la oscuridad y su madre quería colocarle una lámpara, pero Lester se negó, pues si no se acostumbraba a la oscuridad jamás le perdería el miedo.
Una noche Lester metió el niño a la cama y en cuanto hizo este comenzó a llorar y dijo “El coco, el coco papá” y señaló en dirección al armario y Lester lo ignoró y salió de la habitación cuando se paró en la madrugada el niño estaba boca arriba muerto con un aspecto horrible, con los ojos muy abiertos y su piel era blanca. En ese momento nadie sabía que era El Coco quien había matado al niño, pero Lester se dio cuenta que la puerta del armario estaba abierta, solo una rendija. Los doctores determinaron que el niño había muerto por colapso de cuna.
La siguiente en morir fue Shirl aunque ya había acontecido lo de Denny Lester decidió mandar al cuarto sola y con la luz apagada a su segunda hija aun viendo una sobra moverse cerca del armario mientras este estaba abierto. Shirl terminó como su hermano, pero en este caso los doctores decidieron que fue una convulsión cerebral, aunque esto no fue lo único que sucedió.
¿Qué habrá sido de la suerte de Andy? ¿Qué habrá pasado con Lester?
Son preguntas que me imagino que se estarán haciendo, pero ya he contado qué sucedió con los dos primeros hijos, creo que sería un abuso de mi parte contarles todo el cuento, si lo hiciera no irían a leerlo.
Lo que sí les puedo decir es que acaba de una manera magnífica. Debo confesar que soy muy quisquilloso con los finales y he querido cambiar algunos, y de hecho unos cuantos de King, pero con este no es el caso, el final es algo que no esperas y es magnífico. Además no es un libro que tiene un solo cuento bueno, la mayor parte, para no decir que todos, son excelentes, significativos y atrapantes.
En líneas generales diría que “El umbral de la noche” es un texto para disfrutar, prestar y regalar.
Así que los insto a leer este cuento y también el texto completo, para que se enamoren de King y se pasen al lado de la luz. Como les digo, no tengo el monopolio de la razón y cada quién tiene su visión episódica de la vida, así que tomen sus propias conclusiones en cuanto a este texto.
Y por cierto esta no será la única vez que les hable de King, se los advierto.
Me despido hasta una próxima ocasión para así emprender un viaje nuevo.