Hoy, al despertar y evocar tu recuerdo, me inundó la tristeza y la melancolía.
Sabes? Si yo hubiera sabido que esa noche iba a ser la última en que iba a gozar de tus besos, tus brazos, tu pasión, tu deseo, tu delirio, tu éxtasis, tu amor...
Si yo lo hubiera sabido, habría hecho de ese momento una fiesta; te habría amado con tal locura y desenfreno, que para ti y para mí quedará por siempre en la memoria. Seria la noche mas maravillosa e inolvidable de nuestras vidas, pero (siempre hay un pero), no fue así.
Te amé, es verdad y es un momento inolvidable. El problema es que ya no estas conmigo y ya no habrá ni más noches, ni días.
Te extraño, no lo dudes; y en mi mente, corazón y alma habitas en el lugar privilegiado de mi amor.
Leregi Renga















