Me di cuenta de que vivía en cuarentena, aun así, no es un estado en el que quisiera estar. He pasado gran mayoría de los días de mi vida en casa, siendo una “buena niña”, sin traer mayor problema, me dedico a estudiar y nada más, no se si fui yo o mi familia, pero me he limitado de vivir experiencias, a lo que concluyo que le falta emoción a mi vida y cuando hablo de emoción no me refiero a volverme una “loca” y consumir sustancias psicoactivas descontroladamente, quisiera tener la oportunidad de estar más con mis amistades, poder hacer más planes reales, ser más social, disfrutar los momentos sin preocupación, quiero tener autonomía.
Este año estaba empezando a tener más esa independencia y siento que el covid-19 me la arrebato, justo cuando por fin decido tomar las riendas de mi vida me quitan el poco control que había logrado obtener por tanto tiempo.
Aun así, todo esto también ha sido mi culpa, yo he permitido quedarme en este estado antes de que fuera obligatorio; llena de temor por lo que pueda pasar, la incertidumbre se apoderaba de mi logrando que me sintiera vulnerable, haciéndome quedar en mi zona de confort.
Hoy estoy decidida en querer vivir mi vida de una forma más plena, pero para ello primero debo encontrarme a mi misma, ser más segura, tener confianza, tener claro mis creencias, aunque buena esas siempre están cambiando, quiero tener determinación, afrontarme a los problemas y sentir que puedo a pesar de que me esté muriendo del miedo.
Yo solo quiero vivir, no quiero que pasen los años y me vuelva a arrepentir por no poder haber hecho más.
27-05-20













