Lo que das, vuelve
Te voy a durar tanto como me cuides. Te voy a hablar de la misma manera en que tú me hables, te voy a tratar de acuerdo con lo que me demuestres y voy a creerte según la confianza que seas capaz de construir conmigo. Porque no espero perfección ni grandes promesas, solo coherencia entre lo que dices y lo que haces.
Si me das cariño, voy a darte cariño. Si me das respeto, tendrás todo mi respeto. Si me demuestras que puedo confiar en ti, voy a confiar de verdad, sin estar dudando de cada palabra. Pero si algún día cambias conmigo, también cambiaré yo. No porque quiera ser frío o distante, sino porque aprendí que uno no puede entregar lo mismo donde ya no recibe lo mismo.
Al final, mi manera de quererte, de hablarte y de estar para ti también dependerá de cómo decidas tratarme. Porque las personas no siempre se van de un momento a otro; muchas veces simplemente dejan de sentirse valoradas y empiezan a dar lo mismo que reciben.













