Una de las cosas que más disfruté desde que soy chica era escribir. Sentía que podía traspapelar lo que sentía y abrirte emocionalmente. Donarte, como quien diría, a que la otra persona lea todo eso que pongas.
De las cosas más dolorosas que toca a veces es aprender a soltar aquello que no nos está perteneciendo o que no logramos hacer que nos pertenezca. Aunque siempre considero que al ir pasando tiempo con la otra persona, entras a mezclarte, como combinarte con ella, y hay cosas que ya las reconoces en uno que las identificas en el otro.
Este último tiempo retomé más el hábito de escribir que tenía hacía mucho tiempo. Siento que sacas o liberas algo de vos y lo plasmas. Sé que la frase más cliché de las relaciones es querer que funcione. Y mierda que quise, no sé cómo dimensionar cuánto.
Asumo mi parte de culpa, que mi falta de madurez siendo una persona adulta generó daño y complicaciones en algo que quise tanto que se diera distinto. Debo aprender a aceptar y perdonarme que no estoy en una buena etapa y quizá cuesta enamorarse a veces de eso o admirar eso. Sobre todo porque a grandes edades es lo que uno se espera, que uno ya tenga esa madurez y quizá no es algo que pude aportar.
Quizás lo más doloroso es que no busqué enamorarme. Después de tanto tiempo, te reencontré y quise con todas mis fuerzas sanar y reconstruirme para que esto funcionara. No se trataba de no quererte, sino de que me faltaban las herramientas para quererme a mí misma y, por ende, poder quererte bien a vos.
Intenté cuidar de vos de una forma que no estaba cuidándome a mí, intentando respetar tus procesos y abrirte espacio a los errores y el aprendizaje, sin apresurarte. Pero yo estaba cometiendo errores siendo alguien más grande que vos. Duele mucho, mucho, saber que querés tanto a alguien y quizá hasta exponerla al ojo público se descuidó hasta de esa forma, el que de afuera se vea como algo tóxico e inmaduro.
Cuando mis recuerdos que más me pesan son cosas cotidianas del día a día, desde bañarnos y secarnos juntos, de estar cocinando y vos atrás haciendo como perro. Y escribo esto para soltar de cierta forma el peso gigante que estoy teniendo en el pecho, porque desde mi entender, soltar a alguien no solo es soltar la mano a los errores que hubo en la relación. Esos descuidos donde nos olvidamos que éramos un equipo con una misma meta en común, sino también saber que se va con vos las cosas buenas que identificaban ambos en la relación, los paseos en bicicleta, los abrazos y tiradas encima en el patio, esas miradas llenas de amor y de "quiero todo con esta persona".
Es muy doloroso y frustrante agarrar con tanta fuerza algo que ya te sangra sostener y no poder soltarlo porque una parte tuya quiere con muchas ganas que sea distinto, que funcione, que puedas encontrar en el ser del otro eso que tanto le decimos hogar. Me pesa mucho la culpa de saber que fallé como persona mucho mayor en esto y que posiblemente cuando crezcas, quizá tengas una peor visión mía de la que en este momento estás teniendo. Y me duele mucho la forma en la que hoy en día mirás en mí.
También duele el haberlo descuidado al ojo público, que los de afuera pudieron opinar tan libremente de algo que era tan propio nuestro, y que aunque uno sea fuerte de mente, influye.
Necesitaba demasiado escribir porque necesito de alguna forma aliviar el peso inmenso que estoy sintiendo en este momento y el dolor gigante que me acompaña, y que muchas veces el accionar habla más que lo que pueda redactar. Pero siempre escribí, es algo propio y característico mío, es poner un pedazo de mí y plasmarlo.
Asumo mi culpa, sí, pero quiero que sepas que el peso de no poder darte la experiencia que merecías no fue por falta de ganas. Realmente, quise demasiado que las cosas salieran bien, intenté reparar en el camino, y me duele en el alma saber que mi propio desorden interno no me permitió hacerlo.
Perdón de corazón por no haberte podido dar una buena experiencia en el amor, y que quizá en este momento no tengas casi nada de sentimientos buenos hacia mi persona. Llegué a un punto de mi vida donde tengo algunas cosas fuera de mi control que, entre ellas, también te sumaste vos. Me está doliendo demasiado escribir esto y quizá no sé si genere algo bueno o simplemente te lleguen como palabras vacías.
Siempre encontré en el escribir una puerta que tiene uno como abrirse el alma. Repaso casi con frecuencia las formas de cómo lograr cortar con lo que estaba generando el pozo de la relación y no pude hacerlo, y eso me pesa muchísimo. Y te quiero demasiado, capaz en este momento quizá no lo sientas así. Pero desde mi lugar y el poco control que vengo teniendo de algunas cosas, lo quise muchísimo y por eso buscaba y buscaba. Hoy en día somos dos personas que nos hemos rendido una a la otra, dando la posibilidad a que otra persona nueva ingrese a tu vida y consiga lo que yo no pude hacerlo. Dicen que parte de querer es dejar ir a la persona a que alguien mejor la encuentre y le regale la felicidad que yo no estaba pudiendo conseguir.
Ojalá no me castigue tanto por ser consciente que al no estar bien yo, perdí control de las cosas, y debí ser la adulta responsable y no pude serlo. El leerte que pasaste dos años estando tan mal por mí y yo lo único que quería era que fueras demasiado feliz a mi lado, pero a veces uno debe aceptar creo que no soy la persona con la cual consigas eso hoy en día o quizá no soy suficiente.
Te voy a tener presente muy seguido porque todavía poseo en mí modismos que te pertenecen, como el "awaaaa", "me das un poquitito de queso", tu afán por la carne, tu voz diciendo "duuuchiin", el dormir todas las noches acompañada y saber que estabas ahí del otro lado, el escuchar tu voz decirme "heeeeeeeeeembraaaa heeembraaaaaaaaa". Y mientras escribo esto me está haciendo muuy mal internamente, porque aunque quizá por cómo está el panorama sea complicado notar, que realmente quise demasiado que saliera todo bien y obtengas lo suficiente para estar desbordado de felicidad y acompañar en el proceso, en los malos momentos y en los buenos.
A pesar que vas a tenerme bloqueada de todos lados, necesita una parte mía hacer esto, porque siempre fue mi forma desde chica, que en mi cabeza, aunque no pudiera ni conmigo misma, buscaba la forma o intentaba lo que sea para que nunca se corte esto. Como buena fan de la psicología, había una frase que decía: "AGARRATE DE MI MANO QUE TENGO MIEDO DEL FUTURO".
Me duele darme cuenta de que no pude ser la persona que te trajera paz, porque no estaba en paz conmigo. Y aunque eso es una carga que me adjudico, también es un acto de amor entender que, en este momento, no soy la persona que puede darte lo que necesitas y que es justo que busques esa felicidad en otro lugar.
Llegué a pensar que lo mejor que te podría pasar a vos es estar con alguien que no esté como estoy yo y tengas una experiencia más sana y disfrutes. Sos alguien chico y tenés una sonrisa hermosa, te juro que es hermosaa tu cara cuando sonreís de felicidad, y no puedo parar de redactar esto mientras se me caen las lágrimas y me pesa el pecho.
Quiero que te hagan la persona más feliz del mundo, de la forma que yo no pude hacerlo. Lamento mucho que te tocó encontrarme en una mala versión mía. Me hubiera encantado que me hubieras visto en mi mejor versión, pero no se está pudiendo dar.
Entramos a darle lugar a cosas en la relación, opiniones de terceros, a alimentar lo negativo, a dejar que el enojo crezca, las culpas, el egoísmo, y nos olvidamos de cuidarnos. De mi parte, lo único que busqué es correr todo eso de lado y ir corriendo como un niño a abrazarte, a dejar de lado el enojo y las cosas que lo único que generaban era más distancia entre el vínculo, y aprender a perdonarse uno y perdonar al otro. Porque como supe decir una vez, no se puede hacer nada con lo que se hizo, solo soltarlo y abrazarse taaaaaaaaan fuerte que retumbe todo y te olvides hasta de tu mismo nombre.
Creo que es la primera vez que leés un escrito mío y no sé qué pensarás de esto, y siento una exposición tan grande mostrando este lado mío. Pero también sé que por miedo he perdido mucho en vos, y sí lo admito, siendo alguien adulto tengo mucho miedo. Me tiemblan las piernas al pensar la idea de algunas cosas. Pero para ir cerrando esto quiero que, ojalá en algún pedacito chico de vos, sepas que te quiseee muchísimo y mierdaaaaaaaa que abuso cómo te quiero y quise. Y deseo con todo el amor y dolor a la vez que seas feliz y encuentres alguien que logre en vos lo que yo no pude.
Perdón por no encontrarte con mi mejor versión, voy a responsabilizarme de eso y trabajar para que vuelva a serlo. Pero personalmente, disfruté mucho de vos y a distancia, desde jugar juntos hasta ver anime juntos, compartir lo que sea. Para mí era un mimo. Lamento demasiado y me duele mucho admitir que ya pesa en mí esto de no haber podido usar las herramientas para que salgan bien las cosas. Y que el saber que fuiste alguien que quise tantooo y despertó cosas tan grandes en mí, existan cosas que duelan por alimentar al lobo equivocado, por olvidar de elegirnos constantemente y no vernos desde el individualismo y el egoísmo.
Me pesas y me vas a pesar. Y el saber que te voy a tener que ver más adelante con alguien más ya me está doliendo. El saber que con Horni ya estás disfrutando tiempo y encima vive cerca me parte. Pero espero que alguien sano llegue y te haga demasiado bien y no te olvides de disfrutar de todo.
Te quiero más de lo que cargo de vida y lamento mucho no haber podido saber hacerte feliz y serte suficiente. Pero ojalá en algún lugar chiquito, fuera de alimentar tanto al odio, al egoísmo, a la bronca, a los errores, al no perdón, sepas y creas que tuve todas las putaaaaaaaaas ganas que funcionara. Lo intenté por más que no me saliera de la forma que a vos te hubiera servido más. Voy a seguir durmiendo abrazada al peluche con hijo que me diste que es al menos como tener una parte tuya en mí. Y perdón por no haberlo conseguido, pero ojalá, capaz ahora no puedas, que sepas que lo quise mucho.