¿MOMEX?
MOMEX que puede pasar de largo.
En mi trabajo tengo el enorme privilegio de estar en contacto con todas las generaciones, tipologías, necesidades, anhelos, esperanzas, frustraciones, enfados, hartazgos, ambiciones, realizaciones, alegrías o tristezas relacionadas con la Gente. Me toca ver habitantes de diferentes regiones y países, pero fundamentalmente veo, siento, palpito y estoy eny conMéxico.
En los últimos meses hemos podido leer y comprobar que hay muchos analistas, economistas, politólogos y expertos que no dejan de cantar que por diferentes vicisitudes y contextos, México tiene una oportunidad única de desarrollo; de crecimiento y de proyección mundial. Oportunidad que no había tenido y posiblemente no tendrá en muchos años.
También nos han hablado de que para poderlo aprovechar primero nos lo deberíamos creer, y luego, con madurez, ponernos a trabajar. ¡Qué fácil se oye! Como si el simple conocimiento de nuestra creciente fuerza internacional pudiera convertirse en automático en consciencia de esa fuerza; como si el así llamado “hard power” condujera necesariamente a su equivalente “soft power”. Como si, en fin, bastara con la oportunidad y no debiéramos preocuparnos de tomarla.
También hemos podido ver que, el constatar que las famosas Reformas se echan a andar y que la narrativa “Mover a México” puede empezar a cobrar sentido, la gente empieza a otorgar el beneficio de la duda.
Ante este Momentum México y después de constatar en cientos de talleres, sesiones grupales y etnografías que la gente exige nuevos códigos y que los líderes y las marcas no vamos a su misma velocidad, decidí arrancar lo que veo como un tímido gesto de agradecimiento hacia un país que me ha dado tantas oportunidades, amigos, atardeceres, placeres, enseñanzas, inquietudes, crisis, amores, nietos, y la oportunidad de plantar mi madurez con una riqueza vital que no puedo dejar de intentar compensar, así sea en una relación, lo sé, infinitamente insignificante.
He recordado a Borges declarando al final de la vida que, de regresar, volvería a hacer las cosas diferentes: más simples y divertidas. A Lao Tsé refiriéndose al agradecimiento como la memoria del corazón y las palabras de mi abuela que me repetía sin cesar mientras tejía sus famosas frazadas de crochét: “el agradecimiento es virtud de reyes Gabriela… no hay cosa más triste que un ingrato”. Así, me planteo que es el momento de regresar algo de lo mucho que me ha dado a México.
Exploración/inspiración:
Reuní a un grupo de brillantes investigadores y pensadores en mi oficina y empezamos a dar forma a lo que ahora se convirtió en un ambicioso estudio para dar, no con el enésimo diagnóstico de las necesidades dominantes de México y sus habitantes, sino con las claves del México que empieza a perfilarse.
1.Entrevistamos a 32 respetables hombres y mujeres líderes que viven en el país y que han estudiado y aportado conocimiento, empresas, diseño y creatividad durante décadas.
2.Realizamos talleres con antropólogos, sociólogos, psicólogos semióticos y mercadólogos para captar los cambios y necesidades que han registrado a partir de su constante contacto y análisis del consumidor y ciudadano mexicano.
3.Utilizando nuestra Red Semiótica Internacional, orquestamos un concienzudo y apasionante estudio en 10 países, para saber qué códigos y qué narrativas se cuentan de nosotros allá afuera. Lo hicimos en: Arabia Saudita, Singapur, Brasil, Estados Unidos, Reino Unido, España, Japón, Francia, China e India.
4. Y en éste momento estamos a punto de arrancar la fase final en México para depurar hallazgos, profundizar en gente de diferentes edades, perfiles o estilos de vida, y capturar así los códigos, símbolos, y narrativas que quieren ver para creer, inspirarse, y dar con certeza y optimismo el próximo paso.
LOS 3 MÉXICOS. Residual, Dominante, Emergente.
Hay algunas marcas – léase: líderes, productos, gobernantes, empresarios, empaques, comerciales, discursos, películas, logos…- que están claramente orientadas al nuevo México, pero hay muchas otras que siguen neciamente instaladas en perpetuar al México dominante o, peor aún, en hacernos retroceder al México residual.
Me explico. Desde la perspectiva de la antropología de las marcas, si nos limitamos a describir a los ciudadanos y consumidores, no haremos más que contribuir a la repetición rutinaria del status quo. Eso al menos en el corto plazo. En el mediano plazo, en cambio, contribuiremos a la obsolescencia cultural de las marcas que pretendíamos ayudar.
La tarea de la investigación de mercados no puede reducirse a esto. Un buen estudio debe entender los código dominantes y advertir del peligro de caer en códigos anticuados, véase, residuales, pero lo más responsable, y a la vez emocionante, sobre todo en momentos de rápido cambio como el actual, es ir en busca de los códigos que abren nuevos horizontes: los códigos emergentes.
Para ejemplo, esa película mexicana que recientemente ha roto todos los records. Por más que algunos intelectuales se empeñen en minimizarla en tanto que simple “cultura popular”, su éxito revela profundos cambios en nuestros códigos relativos por ejemplo, a la riqueza. A nivel residual, en México la riqueza remite a la ostentación admirada. Al respecto, Jean Francois Revel se ganó la aplicación del artículo 33 cuando durante el sexenio de Echeverría escribió: “El nivel de tercermundismo de un pueblo es directamente proporcional a su admiración por los crápulas que lo despojan”. A nivel dominante, en México la riqueza es codiciada, temida, despreciada y odiada. En cambio, fenómenos como Nosotros los Nobles y Lady Profeco nos hablan de nuevos códigos. Para el México emergente las ostentaciones de los ricos serán reprobables, seguramente, pero ni objeto de admiración ni de odio, son simplemente…ridículas para una sociedad que ha dejado de tomar por contado la separación natural entre pobres y ricos.
Así como tantos de nuestros entrevistados, varios de mis clientes de éstos últimos 25 años me han dado su apoyo y esperan resultados para que empecemos juntos a contar el mismo cuento y a movernos hacia el México emergente. Gracias, porque sin ellos no podríamos hacerlo tan completo, y menos pretender una sinergia contundente al final.
Además del estudio con caminos oportunos para cada cliente-socio que se está subiendo a esta empresa, tendremos un libro para compartir con todo aquel que quiera no sólo información, sino orientación e inspiración para actuar en la lógica que dictan los nuevos mexicanos.
Cumplimos 25 años de dedicarnos con mucha gente talentosa y entusiasta, a platicar con la Gente. Hoy, estamos trabajando en un regalo de aniversario que sea un espejo de esa plática.
Para cualquier sugerencia o comentario: @delarivaG gdelariva@delarivagroup.











