THE GLAM STORY : Desde Ziggy Stardust hasta Lady Gaga
"Más es siempre más", es la regla de oro del Glam Lifestyle; lentejuelas, vinilo, pieles, estridencias y el "too much" como término estrella hacen de este movimiento estético y musical de principios de los 70 una auténtica bomba de relojería para los amantes de lo barroco y de encontrar la inspiración en un abrir y cerrar de ojos. Este cajón de sastre en el que "todo vale" para comprobar la relación causal más básica: estímulo-reacción, ha sido una de las mayores fuentes de valentía y coraje a la hora de enfrentarse al proceso de la creación en el ámbito de la música, el cine, el arte... y como no podía ser de otra forma también en la moda, sobre todo, a la hora de atreverse a experimentar y abordar la creatividad desde la aptitud más transgresora con el hedonismo y el individualismo como estandartes.
Topshop ha abierto la caja de los truenos con una colección inspirada en la polémica tendencia del Glam, siempre al límite del buen gusto y antónima por naturaleza de lo sencillamente elegante. Hoy Time Machine se pone sus plataformas blancas más acrílicas (sin que sirva de precedente), nos enfundamos un jumpsuit de vinilo y como diría Bowie, en su último adiós al Glam Rock "Rebel Rebel".
Plataformas con acabado en glitter de Slade y "Sexo, purpurina y lápiz de labios" un libro con muy buena pinta de Sergio Guillén y Andrés Puente (Editorial Milenio).
Soy fan, pero fan fan fan, me encanta este libre albedrío respecto al todo poderoso buen gusto, lo confieso. "Si nuestro lema es todo vale, nunca seremos horteras de bolera", debieron pensar las estrellas del glam-rock y sus groupies, "Pongámonoslo todo y póngamonos de todo lo que pillemos; antes muertos que sencillos e insulsos", y de esta forma tan frívola como maravillosa todos en unión y armonía, o mejor dicho, entre drogas y sexo bacanálico, fraguaron uno de los movimientos estéticos más prolíficos del siglo y se compusieron algunos de los hits más hits de la historia de las pistas de baile.
Con estas credenciales, una vez más Topshop recogió el guante, y esta temporada ha apostado por un desafío Glam Underground con todas las consecuencias. Merece la pena pasearse por su maravillosa tienda online y deleitarse con los animal prints y los tejidos metalizados que ha desarrollado la firma inglesa.
Maravillosos botines con plataformón, complementos con acabados glitter, prendas en negro sin perder ni un ápice de opulencia, y lo de siempre, una colección cuidada hasta el más mínimo detalle que hará que no pases desapercibida este otoño-invierno.
Como decíamos, la elegancia y el buen gusto siempre han mirado con malos ojos a la estética glam; demasiado ostentosa, demasiado estridente, demasiado. Pero lo cierto es que la moda ha acogido con los brazos abiertos su influencia y su espíritu en multitud de ocasiones. Entre los auténticos apasionados de su estilo barroco con tintes rock se encontraban Mcqueen o Cavalli, pero desde la cúspide del pódium Glam siempre nos saludará Balmain cuando la firma francesa era liderada por el fantástico Christophe Decarnin, una etapa en la que el diseñador se dejaba llevar por el punk y el glam-rock de forma exquisita.
TELVA.COM DESFILE 2010/2011 OTOÑO-INVIERNO
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Uno de los reportajes fotográficos más fascinantes que recuerdo de todas las producciones de Vogue fue el de Freja Beha Erichsen para la edición francesa inspirado en nuestro leitmotiv de hoy. Esta es la esencia de la genuina glam fashion.
Muchas de las celebrities más icónicas, y algunas de las estilistas y editoras de moda más importantes del mundo, también han tenido sus momentos glam. Además este invierno las verás a todas ellas superreceptivas con este estilo, en gran parte, gracias al abrigo de pelo largo que se ha impuesto como una de las prendas fetiche de la temporada -un clásico glam- y a los tejidos metalizados y las purpurinas que han invadido todo tipo de prendas y complementos.
Desde Carine Roitfeld, la ex-editora de moda de Vogue France, hasta Lady Gaga. Kate Moss, la abanderada del rock en el universo it-girl, o la recién llegada al olimpo de Vogue Emmanuelle Alt, todas y cada una de ellas han sucumbido al glam style SIN COMPLEJOS.
Emmanuelle Alt & Carine Roitfeld
Sí, quizá los extremos de Lady GaGa sólo sean aptos para mitómanos absolutos, pero su estética es Glam hasta la médula, puro exceso e innovación, una definición que encaja perfectamente con la tendencia a la que en este post rendimos pleitesía, el Glam, en definitiva, siempre fue sinónimo de vanguardia.
Sin embargo, para inspirar a las admiradoras de este estilo a las que aún les queda un mucho de pudor, están Les Plastiscines. Un grupo francés de indie-rock que siempre aporta toques glam a sus outfits y a las que personalmente siempre he considerado simplemente estupendas. Se atreven y dan en el clavo además de sonar maravillosamente. Inspiración ponible y escuchable.
Si de verdad quieres comprobar cual es la versión del Glam XXI no te pierdas los estilismos del vídeo de uno de sus singles más sonados, Barcelona.
Con Bitch, se convirtieron en el gran éxito de la banda sonora de la temporada pasada de Gossip Girl.
No obstante, las raíces del Glam, de su estética ambigua y de sus múltiples influencias culturales y artísticas quedan mucho más lejos de estas chicas tan monas y bien parecidas.
En 1969 David Bowie impactaba en la escena musical con Space Oddity, y sólo tres años después se convertía en el inconmensurable Ziggy Stardust, un álter ego del cantante británico, andrógino y con la apariencia de un super héroe de cómic recién sacado de una montaña de purpurina plateada, podría haber sido perfectamente cualquiera de los personajes ilustrados del clip de Lucy in the Sky with Diamonds o un segundo sombrerero loco de Lewis Carroll, sí, todo muy gay y LSD made. Pero lo cierto es que este flacucho con mirada terriblemente enigmática resultaba peligrosamente poderoso sobre el escenario, y emanaba carisma y sonrisas frágiles a partes iguales entre los relámpagos que tatuaba sobre su cara, testigo de ello son cualquiera de sus vídeos de los 70.
Gracias al bombazo de Starman, y el éxito del álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, el misterioso y espídico Ziggy fue proclamado Rey del Glam y no hubo más que hablar.
Su legado permanece en cualquier lista de influencias musicales que se precie -nunca está de más citar a Bowie- pero la estela de Ziggy no sólo ha dejado huella en el ámbito musical, precisamente el Glam es uno de los movimientos en los que más clara es la integración entre moda y música, estética y contenido, arte y mensaje. Sus símbolos, significados y atrezzos llegan hasta nosotros por vías que ni el propio Bowie hubiera podido llegar a imaginar.
The Runaways sentían auténtica idolatría por Bowie hasta el punto de que Cherie Currie (derecha) tomo al mesías glam como modelo estilístico y paradigma artístico.
La influencia de Bowie sobre el grupo queda patente en el biopic de The Runaways, reflejo del punto de inflexión que supuso Bowie entre una generación adolescente ávida por experimentar, y especialmente en esta banda y su iter hasta alcanzar el éxito.
En el mismo bando que Bowie se encontraba Marc Bolan leader de la banda T.Rex. El eyeliner, las plumas, las lentejuelas y el color brillan en su máximo esplendor. Todo un icono de la época y ferviente admirador de Bob Dylan, de cuyo nombre contrajo su apellido artístico.
Personalmente, no encuentro a nadie con más magnetismo ni con más ritmo glam que Bolan, no sé si son sus golpes de melena o las fantásticas guitarras de T.Rex, pero es imposible no tararear sus estribillos o permanecer incólume ante cualquiera de sus temas. Sin menospreciar a Bowie, es un 10.
Roxy Music: Imposible no mencionarlos... No hay palabras para definirlos, hay que verlos y atender al sintetizador de Brian Eno.
En 1972, tras dejar atrás The Velvet Underground, llegó el Transformer de Lou Reed un discazo que reconoceré haber descubierto gracias a mi amigo Mikel aunque no se merezca tamaño elogio por negarse a seguir este blog por razones que tanto yo como ustedes jamás entenderíamos.
El álbum fue producido por Bowie, que hizo arreglos y coros para su colega Reed, el tándem glam-rock de estos dos no podría haber tenido mejor resultado, se ha convertido en uno de mis discos preferidos y estoy convencida de que Reed es uno de los tios más sexys del planeta, ni siquiera hace falta verlo, es escucharle susurrar Walk on the Wild Side y enamorarse. Palabra. Pero tampoco te pierdas Perfect day o Satellite of love, no conozco a nadie con buen gusto que renieguen de ninguna de ellas.
Nota personal (bueno, más personal aún): buceando por la red me he dado cuenta de que esta blogger no es la única drama queen convencida de que después del 75 hay escaso talento musical y mucho copia-pega remasterizado. Por lo visto hay millones de freakys cuyo triunvirato sagrado es el siguiente:
Y me he encontrado cosas tan geniales como estas...
Imprescindible mientras continúas leyendo...
Y hablando de reinas del drama, Queen también tiene mucho glam en todos los sentidos. La banda inglesa incorporaba elementos del movimiento tanto en su estética como en la puesta en escena de su espectáculo en directo o la estructura y textura de sus canciones.
En 1984 Queen sacaba a la luz I want to Break Free, según Marc Bolan el Glam había muerto hacía una década, pero no se me ocurre una declaración de intenciones más Glam que esta, ni una prueba más evidente de como la banda inglesa recogió el testigo del movimiento dejando su huella para siempre en este genial video.
El panorama nacional que teníamos en España en los primeros 70 no se prestaba al juego de que una corriente cultural y artística como el Glam se hiciera hueco entre nosotros, no obstante, aunque tarde (como siempre...) llegó La Movida, dando tumbos entre el glam y el punk (nos pilló todo junto de golpe y porrazo).
Ahí están las primeras películas de Almodovar y las actuaciones de Mcnamara, Tino Casal, Zombies, la genial Alaska y Los Pegamoides o Radiofutura, toda una cesta de la compra de reminiscencias Glam, y si no estás muy convencido, echa un vistazo.
Pedro Almodovar y McNamara
Aún hoy Fangoria y Nancys Rubias (sí tenía que mencionarlas) se encargan brillantemente de mantener viva la llama de uno de los movimientos artísticos más ricos a nivel estético y más open-minded en el ámbito consustancial.
Y sí, también era necesaria esta foto maravillosa de Mario Vaquerizo.
Llámenme hortera y libertina, pero 40 años más tarde, todo aquello sigue pintando genial.
P.D. Y por si fuera poco, les dejo un plan, el mío, para el próximo finde; peli glam: The Velvet Goldmine, ya les contaré el domingo como me ha ido, pero hasta entonces les dejo con su fabulosa fotografía. Y si quieres seguir explorando no dudes en investigar a Kiss, Sweet o Sparks para empezar : )