Sobre las Rebajas, Calvin Harris, Miles Kane y una cateta a babor en el universo virtual del shopping online
Hoy he comprado mi primer vestido online en el fabuloso universo online de Asos. Lo confieso, me he pasado horas viendo cosillas de su web cuando aún no tenÃan distribución en España, pero seguÃa reticente a comprar, quedaban resquicios de desconfianza en mi afán materialista y nunca me habÃa animado a depositar un complemento o una prenda it en mi bolsa de shopping virtual... hasta hoy.
Todo empezó la semana pasada cuando me animé a comprar libros en el site de la Casa del Libro, impecables oye, fue facilÃsimo que llegaran a la puerta de mi casita os lo asegura un auténtico desastre tecnológico, palabra. Os recomiendo 100% la experiencia de comprar a golpe de clic, sobre todo ahora que acaban de empezar las rebajas y no hay necesidad ninguna de caminar a contracorriente en un centro comercial nauseabundo esquivando señoras con carritos que utilizan los medios de transporte infantil como armas de asedio.
Cualquiera de las sedes del imperio INDITEX se convierte en una ciudad sin ley si es fin de semana ON SALE, pero si es el primero weekend de la temporada en que dan duros a peseta ni les cuento. El sábado pasado me armé de valor y acompañé a mi hermana la psicóloga a hacer unos cambios de algunos regalos de Reyes poco acertados. Cuando llegamos al paraÃso de las rebajas creà que me habÃa engañado para convencerme y participar en otro de sus experimentos sociológicos de consumo y persuasión, pero el caso es que allàestábamos nosotras, siendo más convencionales que la vecina del cuarto y, sin embargo, perplejas ante semejante despropósito... paradójico, sÃ, pero el cinismo capitalista no me impide constatar que es digno de estudio esto del comportamiento humano ante un descuento.
Seamos sinceras, ni Richard Gere nos acompaña para gastarse una cantidad indecente de dinero en nuestra sesión de shopping ni caminamos sobre Rodeo Drive con una Visa infinita en el clutch... Todo se andará...Â
Tuve la ocasión de ver a una señora de más de medio siglo sumergida hasta las rodillas en un contenedor lleno de cardigans de mal punto con más de cinco temporadas en sus mangas, nunca llegué a ver su cabeza solamente sus medias piernas dando patadas de un lado para otro mientras nadaba en el universo low-cost. TRUE STORY.
¿Qué necesidad hay de observar la ropa interior de una señora devota de los % off si puedes comprar online y disfrutar de un desfile particular incluido? SÃ, sÃ, como lo oyen, prácticamente como en aquellos desfiles que organizaban las grandes casas de modas a mediados del siglo XX para las clientas VIP... Cómo en aquella escena maravillosa del atelier en Cómo Casarse Con Un Millonario (1953) con Marilyn Monroe, Lauren Bacall y Betty Grable ¿la recuerdan? Pues en Asos puede hacerlo.Â
¿Inconvenientes? Algunos... Probablemente ese vestido al que no puedes resistirte no te sentará igual de bien que a la pelirroja de piernas infinitas de turno que se contonea en la pantalla y posa como una diva de las pasarelas... cierto, pero oye, mientras compras en Asos puedes escuchar a Calvin Harris o a Miles Kane que siempre será mejor que la metralla del infierno de Bershka -esto último no es que sea un gran cumplido para Harris o Kane, pero los que tengan facilidad para sangrar por los oÃdos saben de lo que hablo-.Â
Esta ha sido mi adquisición... estaba casi al 70% y me ha resultado imposible no caer en la tentación ¿qué quieren?
 En definitiva... que compren, pero online, y no se preocupen si ustedes también temen sentirse como Paco MartÃnez Soria en una tienda de Apple, la congoja se pasa cuando uno imprime el comprobante del pedido, y le llegan justificantes de pago al móvil, después de todo, en el universo shopaholic 2.0 hay soluciones para los torpes muy torpes y los despistados muy despistados, que me lo digan a mi el próximo 18 de enero cuando llegue mi paquete... hasta entonces... precaución amig@ comprad@r :)






