De acuerdo a la mitología griega, los dioses castigaron a Sisifo que robó y mató por lo que fue condenado a empujar una piedra cuesta arriba por toda la eternidad. Extendiendo esta analogía, Rebecca Solnit argumenta que así como el bronceado se convirtió en moda cuando las personas pobres cambiaron el trabajo en lugares abiertos hacia el trabajo dentro de las fabricas, el desarrollo muscular se ha convertido ahora en un símbolo de estatus simplemente porque la mayoría de los trabajos no necesitan fuerza corporal. Los músculos, así como el bronceado son "la estética de lo obsoleto". Basado en esta aseveración, el gimnasio se convierte en algo mas que un lugar conveniente en el que se puede hacer ejercicio. Es una fabrica para la producción de músculos, o de condición física.
Visto de esta forma, la cinta caminadora se convierte en "un artilugio Sisifico" que previene a las personas de caminar hacia algún lado - un aparato que celebra la alienación de las personas porque les permite "ir a ningún lado en lugares donde ahora no hay donde ir". La cinta caminadora remplaza el ambiente al aire libre en el que la gente solía caminar en la naturaleza: el espacio -como paisaje, terreno, experiencia- se ha desvanecido.