Tengo ganas de extrañarte... Así que me acosté, me hice ovillo y empecé a recordarte: minuto a minuto me fui llenando de ti y de todo lo bello que vivimos, me fui nutriendo de los bellos instantes que hemos compartido y que vivimos como en un sueño.
Me llene también de tu perfume y añore esos minutos en que tú aroma solo me pertenecía a mi y el cual solo yo respiraba...
Me emborrache de tus besos, abrazos y caricias... Creo que en este momento soy más tuya que mía... Y no me importa! Me gusta perderme en ti, en tu recuerdo, en tu escencia... En aquello que es tan tuyo, pero sin duda alguna, también se quedó en mi.
Leregi Renga
















