En algĂșn lugar del mundo, hay un corazĂłn que late con el mismo ritmo que el mĂo, aunque la distancia nos separe. Es como si el universo hubiera tejido una red invisible que nos une, a pesar de los kilĂłmetros y las horas que nos dividen. Mi amor, mi corazĂłn late por ti, y cada latido es un grito desesperado de anhelo hacia ti.
Dices que me amas, que eres mĂo y yo tuya, pero al mismo tiempo me pides que espere. ÂżEstoy en espera de quĂ©?, no lo sĂ©. ÂżEsperar a que el tiempo pase? ÂżEsperar a que la distancia se acorte? ÂżO espera a que yo me rinda y te olvide? No lo sĂ©, pero lo que sĂ sĂ© es que cada dĂa sin ti es como un año sin sol.
Me pides que deje mi vida y mi comodidad atrĂĄs, sin mover un solo dedo para acercarte a mĂ. Me pides que sea paciente y comprensiva, mientras tĂș vives tu vida en otro lugar del mundo. Me dices que solo debemos esperar mĂĄs, pero no me das una fecha ni un plazo para nuestra reuniĂłn. Simplemente me dices "espera", como si el tiempo fuera infinito y nuestra juventud no tuviera fin.
Pero luego, en un giro inesperado de tus palabras, me confundes de nuevo diciendo "espero que no sea tarde cuando nos encontremos de nuevo". ¿Qué significa esto? ¿Qué temes haber perdido algo valioso si no nos reunimos pronto? ¿O simplemente te preocupa haberme perdido a m�
Mi amor, estas palabras tuyas son como una espada de doble filo. Por un lado, me llenan de esperanza y anhelo hacia nuestro reencuentro. Por otro lado, me llenan de incertidumbre y desesperanza hacia nuestro futuro juntos.
No entiendo por quĂ© debemos esperar mĂĄs si ya hemos encontrado algo tan valioso como nuestro amor. No entiendo por quĂ© debemos sacrificar nuestros dĂas juntos para satisfacer tus necesidades egoĂstas. Pero sobre todo, no entiendo por quĂ© sigues diciendo "te amo" si pareces dispuesto a perderme sin luchar por mĂ.
QuizĂĄs soy demasiado romĂĄntica o quizĂĄs soy demasiado tonta. QuizĂĄs simplemente soy demasiado enamorada para ver las cosas claras. Pero lo Ășnico seguro es que mi corazĂłn sigue latiendo por ti con cada pulso; sigue clamando tu nombre con cada respiraciĂłn; sigue viĂ©ndose contigo con cada sueño.
AsĂ pues te digo, VEN, POR FAVOR, VEN, o dime adiĂłs definitivamente.
Estoy cansada, ya estoy cansada de tenerte solo en mi mente y toda esta incertidumbre.