Raro Rare
Fusión
C/ Barceló 5 (Metro: Tribunal)
No cierra
https://www.rarorare.com/
Cena Viernes. Septiembre 2017. 2 personas.
Ahhh estos sitios que están tan de moda últimamente. Local precioso y comida original muy instagrameable, ¿verdad?
Y es que al final he sucumbido. A pesar de haber leído y releído la opinión de la Srta Holms (aquí) he caído porque todo tiene tan buena pinta en las fotos que es difícil resistirse.
Raro rare se define como un sitio en el que priman los crudos, aunque también tiene propuestas calientes, todas ellas hacen honor al nombre del local, esto es raras. Y no lo digo yo, “para personas extravagantes, una experiencia diferente, exquisitas curiosidades” he podido leer en un sin fin de publicaciones.
Ser raro, a mi modo de ver es un atributo positivo, incluso puede que en la cocina. No en vano ya pensaba esto de pequeña (no hace tanto) “cocinando” para mi señor abuelo una tortita de maíz que hacía la función de una cara, a la que le ponía de ojos una preciosa aceituna cortada por la mitad (esto hacía que el muñeco quedase algo tuerto pero al menos los ojos quedaban en su sitio), fideos de chocolate por pestañas, anchoa por nariz, salsa de tomate por boca y bien de nata montada de bote para hacer el pelo…y sí, eran bien raras, pero apuesto que no por eso estaban buenas pese a que el buen hombre se las comía sin rechistar.
El local es precioso, pequeño pero muy bien decorado:
Eso sí, de noche es un sitio bien oscuro a pesar de los enormes ventanales que dan a la calle, así que si buscais un sitio íntimo este es el bueno. Las fotos, de hecho, han salido gracias a la inestimable ayuda de mi Capricornio favorito, luz del teléfono en mano; si no hoy no habría post.
Empezamos la noche con un cocktail que nos hicieron fuera de carta. Preguntamos si tendrían alguna bebida fuera de los clásicos refrescos/cerveza y el camarero se ofreció a prepararnos una bebida de mango y maracuyá que nos gustó muchísimo. Un verdadero encanto.
Como aperitivo de la casa Mousse de edamame
Cremoso y muy rico.
A compartir entre 2 pedimos:
Porkibags
Saquitos fritos rellenos de manitas de cerdo con una salsa de miso y naranja. Relleno sosín. Nos peleamos por ver quien se terminaba el último, pero no para bien.
Sardiko
Sardinas ahumadas con crema de ricota, miel y trufa. Además lleva salsa de maracuyá, chips de patata morada y tobiko. Me supo a todo y a nada. Las sardinas con la trufa ya de por sí NO, pero si le añadimos otros 20 sabores ya es el acabose. ¡Qué popurri!. Eso sí, plato monísimo a la vista a la par que enanísima ración.
Cevi
Ceviche de corvina y gambón con leche de tigre y ají amarillo. Este sí, muy rico. Sin florituras extrañas.
Tatamignon
Tataki de solomillo sobre puré de boniato trufado y salsa chimichurri. Solomillo rico de sabor pero quizá un poco chicloso. El puré por su parte bueno, dulzón, aunque de nuevo con la esencia de trufa.. la chimichurri bien. El conjunto es también demasiada mezcla, o con puré trufado o con chimichurri pero los 2 nein.
Brownie
De chocolate intenso, sin harina y con cierto gusto a naranja. Rico. Bien acompañado de helado de coco y con yogur de fresa que le resta protagonismo y le da pesadez.
El total de la velada se traduce en una cuenta de 70 euros, justos además
lo que hace un PMP de 35 euros. Tuvieron el detalle de invitarnos a las bebidas, por lo que el verdadero precio medio está en torno a unos 40.
En resumen, no nos encantó especialmente sobretodo por el precio y es que 40 euros de cena no acompaña a una comida justita que nos resultó además bien rara. Rara no por los ingredientes empleados si no por la excesiva combinación de sabores que no casan entre sí. El servicio, sin embargo fue encantador y el ambiente muy agradable.
Raro rare tiene un nombre que le va al pelo, pero la realidad es que para fin de semana nos costó encontrar mesa y siempre lo he visto lleno. A ver si al final va a resultar que la rara soy yo y que tengo que rescatar del recetario las tortitas para mi abuelo…










