“Después de algunos meses, unos tragos y un poco de melancolía; he logrado comprender que mi ego te romantizó exageradamente. Mi mente creó una imagen tuya desmedida en virtudes, mis ojos se cegaron a causa de mis caprichos y llegué a decirte amor de mi vida solo por satisfacer mi arrogancia. Cariño, no me quiero disculpar por ser sincero: no eras para tanto.”
- Diego Johany
















