Las 12 virtudes del ser que debemos trabajar
Primera virtud es LA INTEGRIDAD, SER AUTÉNTICOS: Mantener la coherencia entre pensamientos, palabras y acciones, alineando con nuestra verdad interna. Esto implica rechazar la falsedad, las máscaras y la necesidad de agradar a los demás, evitando que influencias externas determinen nuestras emociones o acciones.
Segunda virtud es LA VERDAD, vivir bajo nuestra Brújula Interna, implica escuchar nuestra alma, nuestro YO SOY y seguir su guía, lo que nos lleva a acciones positivas y constructivas.
Tercera virtud es LA PUREZA total del Ser, que implica tener intenciones simples y sanas en nuestras acciones. La pureza conlleva la ausencia de deseo y ambición, y permite que la abundancia surja naturalmente atrayendo lo que necesitamos sin esfuerzo.
Cuarta virtud es EL SERVICIO: Implica un compromiso auténtico con el bienestar de las personas, animales y la comunidad, enfocándose en un compromiso genuino con el bienestar del prójimo, más allá de simples actos caritativos.
Quinta virtud es LA MISERICORDIA, que consiste en respetar el proceso de cada persona y reconocer que todos están en diferentes etapas de comprensión. La misericordia nos permite valorar el libre albedrío de los demás sin imponer nuestras ideas, y se manifiesta a través de la compasión hacia quienes aún no han alcanzado conceptos más elevados.
Sexta virtud es LA COMPASIÓN, ligada a la misericordia, que implica bondad hacia uno mismo y un mejor entendimiento personal. La compasión se basa en la pasión por el autoconocimiento, ya que solo al comprendernos a nosotros mismos podemos comprender y tener compasión a los demás.
Séptima virtud es LA COMPRENSIÓN, nos permite integrar todo el conocimiento aprendido. Al comprender, se asciende a un nivel superior de conciencia, se va activando la sabiduría y nos ayuda a soltarnos de la Matriz 3D.
Octava virtud es EL EQUILIBRIO ENTRE DAR Y RECIBIR, implica gestionar la energía de forma armónica, reconociendo la importancia de ambos aspectos: DAR – RECIBIR. DAR generosamente de corazón, con alegría - RECIBIR con amor la recompensa del universo.
Novena virtud es EMPRENDER, implica tomar acción y manifestar tus condiciones de vida. Después de haber comprendido e integrado la información, es el momento de actuar y convertirte en creador de tu realidad.
Décima virtud es LA ALQUIMIA, implica la capacidad de combinar elementos para crear algo nuevo y superior. La alquimia permite generar nuevas realidades y circunstancias, superando las limitaciones del holograma actual.
Décima primera virtud es LA TRANSFORMACIÓN, que implica el poder de cambiar lo que viene de afuera a través de nuestro interior. Es fundamental aprender a transmutar las influencias externas, integrándolas con nuestra energía interna.
Décima segunda virtud es ALCANZAR EL ESTADO DE GRACIA, que se relaciona con una conexión constante con la fuente divina y representa bendición y armonía. Para lograrlo, es necesario activar el SER Crístico y la práctica ordenada de las 12 virtudes, avanzando hacia niveles elevados de conexión y abundancia sin depender de entidades externas, reconociendo que nuestro diseño original nos permite lograrlo.