5/03/26
Me paseaba entre las calles de la ciudad hasta llegar a un callejón donde había puestos ambulantes, mientras flotaba entre ellos un señor me miró y me ofreció una colección de discos a lo que me niego mientras sigo avanzando. Al salir de entre los puestos visualizo las calles y avanzo entre ellas sin dejar de faltar con las rodillas flexionadas y las piernas hacia atrás. Me gusta pasar por encima de las casas y mirar por encima de ellas para saber lo que esconden y quienes habita por dentro. Flotar lento a la altura de las personas también me gusta, siento que es menos cansado que caminar; aunque esa vez tenía una falda puesta que no me quedaba ajustada de la cintura, por lo que si no hubiera flotado se me habría caído en el camino.















