Keni
will byers stan first human second
Claire Keane
TVSTRANGERTHINGS
Mike Driver
d e v o n
Cosimo Galluzzi
Peter Solarz
todays bird
macklin celebrini has autism
Show & Tell
art blog(derogatory)

⁂
we're not kids anymore.
trying on a metaphor

titsay
AnasAbdin
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
cherry valley forever

seen from Germany
seen from United States
seen from Germany

seen from Netherlands

seen from Germany

seen from Germany
seen from Argentina
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands
@nigrumserpentis

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Hermes
Hermes is the messenger to the Gods and very widely seen as the trickster God. but he also rules over animal husbandry, roads and travel, hospitality, diplomacy, trade, coins, thievery, language, writing, luck, athletic contests, astronomy/astrology, boundaries, gambling, magic, and a guide to the dead. In classic tales, he is said to enjoy gambling and drinking with the humans and then fairs their souls to the Underworld to ensure they make it there safe. He is the son of Zeus and a nymph named Maia. Hermes often stole from the rich and gave to the poor, he was the original Robin Hood.
PLANTS: strawberry trees, crocus, hydrangea, chrysanthemum
ANIMALS: cattle/oxen, turtles/tortoise, hawks, roster, rams, birds of omen, hares, snakes, guard dogs
COLORS: red, purple, silver, gold, copper, black
SCENTS: lavender, strawberries, frankincense, ink on parchment
STONES: marble, amethyst, eisenkiesel quartz, smoky quartz
METALS: copper, silver, gold
FOODS: honey, olives/olive oil, wine, milk, strawberries
OFFERINGS: turtle shells/turtle shaped objects, money, written messages/mail/stories, feathers, dive
Devotion: Writing letters, donating/volunteering with/helping the homeless and their shelters, travel, learn astronomy/astrology, honor the dead, practice magic, make bets, try something that requires luck, play a sport, workout, learn about your ancestors, give coins to the homeless, learn another language, practice speaking, learn about diplomacy or become diplomatic, fight for those with less than you.
Prayer to Hermes Oh protector of travelers Oh king of thieves Oh messenger of the Gods Please hear my praises Please hear my thanks Oh Lord Hermes
Invocation of Hermes I call to the messengers of the blessed Gods, More nimble than the wind Faster than Zeus’s lighting Angelos Athanaton Come on winged feet God of swift feet and messengers I call to the clear-sighted one, The clear-headed schemer, The author of many cunning plans Mechaniotes Come to me by paths the wind Like the writhing belly of a snake God of snakes And those who speak with forked-tongue For I solemnly swear I am up to no good.
The invocation is much longer so if anyone wants the full version than let me know and I’ll send it to you.
Amores fugaces.
Todo comenzó con una solicitud de amistad, una simple solicitud de amstad a la que en su momento no le das nada de importancia.
La primer palabra es un “hola” , después de eso sigue que tú digas algo o simplemente lo dejes ahí; en este caso, dije “hola, ¿cómo estas? y de ahí una serie de irreverentes palabras para continuar platicando.
Esas irreverencias llevaron a conversaciones más profundas, otras menos y así en un ciclo de conocimiento y aprendizaje superficial de la persona del otro lado, superficial por que no terminamos de conocer a nadie realmente, sin embargo es bonito el como la conversación fluye.
Uno termina contando varias cosas personales, cosas que queremos sacar y otras veces maquillamos lo que queremos en realidad para no sonar intensos o demasiado necesitados.
Recuerdo, que una de esas conversaciones le comenté que iría a ver a un fulano a CDMX, qué me había latido para conocerlo y había comprado hasta un vuelo para hacerlo, por cuestiones de trabajo no fui, perdí el vuelo y las conversaciones irrelevantes con el otro personaje simplemente dejaron de pasar. Recuerdo que le conté a un extraño mis emociones al querer conocer a alguien, entonces este extraño dejo de ser extraño hace un par de semanas y le comente sobre lo dicho anteriormente, el solo dijo que no había problema.
Pero creo que me estoy adelantando, no soy nada bueno escribiendo entonces trato de hacer lo mejor para poder explicar lo que necesito sacar de mi cabeza.
Después de tantas conversaciones me dijo que se daría la oportunidad de venir a GDL y que le sería muy grato conocerme, para esto me súper emocioné por que ya tenía días que quería conocerlo, es una persona muy simpática y con gustos similares a los míos, Me dio una fecha y pues bueno, aquí estuvo.
Creo que de varios fines de semana y citas que había tenido, este había sido la cereza del pastel, me sentí por un fin de semana completo, amado, querido y ya no vació.
Fue un fin de semana que podría comparar con drogarse quizá, un rush de 3 noches que fueron hermosas y que quiero volver a sentir, pero la realidad esta en la distancia, en el interés y en las ganas de cada uno.
ya no quiero escribir más, soy un amante, soy un intenso.
No puedo querer a cuenta gotas, quiero algo y lo quiero completo, quiero amar y lo amo completo.
El amor no tiene métrica, el amor es amor y ya.
Domingo y mis ideas.
Son las historias cortas creadas en domingo un tanto más amenas, menos triviales, directas a lo que uno está pensando esa tarde de Domingo. Cómo la tarde cae y ves pasar el tiempo mientras está se perpetúa en su descenso, lento pero seguro descenso. En tu cabeza se tejen ideas profundas de lo que te espera en la semana; uno siempre se imagina las cosas antes de que pasen. No siempre es buena idea, he aprendido que dejar de pensar en lo que va pasar es mucho mejor de lo que te imaginas. El domingo se acabó, la tarde culminó después del crepusculo y mis ideas no dejaron de seguirse tejiendo en mi cabeza. Entonces mis historias cortas creadas en domingo no fueron un tanto más amenas ni mucho menos triviales, todo lo imagine para agendarlo en mi semana. Una semana que aún no llega.
Fantaseo.
Fantaseo con la idea de tocar tu cuerpo de nuevo. Sentir cada poro de tu piel abrirse. Apreciar todos tus vellos al erizarse al paso de mis manos sobre ellos.
Respirar tu temperatura. Embriagarme con tu sudor. Transitar mis dedos por tu rostro haciendo pausas largas sobra cada parte de este. Tomarte con todas mis fuerzas. Conquistar tus piernas. Chocar mi cuerpo contra el tuyo. Que nuestros muslos se besen, se acaricien, se tomen uno a otro.
Fantaseo con repetirlo. Extinguirnos de la realidad. Que terminemos sumidos en una fantasía eterna. Verte al rostro. Perderme en tus ojos y encontrarme en tus labios.
Fantaseo con descubrirme en ti, en cada espacio de tu ser y en ti volverme a perder.
Fantaseo con quizá solo volverte a ver.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Lazo Invisible.
Oye pero es que no te das cuenta. No te das cuenta que no te puedo olvidar. No te das cuenta que cada vez que aspiro te respiro. No te das cuenta que sufro sin tenerte a mi lado.
No. No te das cuenta. Ya no estas aquí conmigo. Fueron mis palabras las culpables de tu ausencia. Mis palabras cortaron lo ultimó que nos mantenía juntos. Cortaron ese lazo invisible que nos tenía atados del alma. Ese lazo que me transmitía tu calor cada que tenía frio.
No te das cuenta que ahora tiemblo de frio por causa de tu ausencia. No te das cuenta que lloro en mis adentros. Pretendo ser fuerte. No lo soy sin ti.
Lo sé. No te das cuenta. Ya no estas. Lo que había terminado al cortar ese hermoso lazo invisible. Y es que no me di cuenta. No me di cuenta de cuán importante eras para mí.
No. No me di cuenta que ese lazo no solo me unía a ti. También unía mi alma. Mi ser. Soportaba mi corazón. Mi respiración. Mis emociones. Sostenía mi mundo. Nuestro mundo.
Y es que ya no te das cuenta. Nuestro mundo ya no está. Estas tú. Estoy yo. Cada uno aparte. Ajenos. Lejanos. Distantes.
Cada uno en lo suyo. Y es que no me di cuenta de lo mucho que sufriría tu ausencia.
Lo mucho que sufriría por no poder sentir tu calor a través de ese lazo invisible. De ese hermoso lazo invisible.
No. No me di cuenta.
Te he estado pensando.
Te he estado pensando. Te he estado pensando desde el día que dejamos de hablar. Incluso después de colgar te estuve pensando. No logro olvidarte. No logro deshacerme de tu recuerdo. Cada vez que volteo a cualquier sitio me siento completamente atraído a tu recuerdo. Recuerdos que no me molestan. Son solo recuerdos. Estos me regresan a ti. Me hacen sentir que no te he dejado. Que no te has ido. Que estamos de vuelta. Sin embargo. Te fuiste, nos dejamos y no estas de vuelta. No siento dolor. Creo que no siento nada. Todo es un profundo y negro vació. Es como si mi alma estuviera escaldada y no tuviera noción de sabor o sentir. Pienso que esto se debe a un luto. Porque las separaciones a veces son como la muerte. Matan lo que hubo entre uno y otro. Uno tiene que vivir ese luto. Estoy viviendo ese luto. Un inmenso vació dentro de mí ser. Te he querido decir te amo. Pero como si estuviese muerto no logro decir palabra que llegue a tu mundo. Ese mundo del que yo mismo decidí salir. Decidí morir de tu mundo. Ahora no hay palabras que puedan cruzar ese umbral que divide mi realidad de la tuya. Incluso si las pudiera decir. Las escucharías como susurros. Como el viento cuando pasa sigiloso a tu alrededor. Te he estado pensando tanto. No se sufre al pensarte. Todo lo contrario. Me alegro. Una alegría nostálgica y asfixiante me invade de tu recuerdo. Sé que estás ahí. Donde vivimos tantas realidades. Donde pude besarte tantas veces. Donde exhibía mi afecto. Donde lo bandeaba a campo abierto. Te he estado pensando tanto. Y es que de tanto pensarte se me va todo. Desaparezco. Regreso al luto de lo que fuimos, lo que quisimos, lo que pudimos ser. Me aferro al recuerdo y niego con la cabeza que lo mejor es dejarte ir. Dejarte ir sería lo mejor. Me afirmo. El afirmarlo no me conduce a nada. Porque te sigo pensando. Te recuerdo. Te deseo. Y es así como vivo el luto de estarte pensando. Hoy mi alma y mi corazón visten de negro. Estoy en un funeral a carne viva. Y resulta ser esto peor que un funeral. A un muerto sabes que jamás le podrás hablar. Te resignas. Pero contigo. Lucho diario por hacerlo y no hacerlo. Entonces mejor me resigno y visto el velo de mi luto a nuestro amor. A ese amor que sentí tan real, tan profundo. Ese amor que por más que lucho no puedo olvidar. Está encarnado a mis huesos. Esta ahí cada vez que mi corazón late. Te he estado pensado. No lo dejo de hacer. No sé si pueda hacerlo. Te seguiré pensando supongo. Viviré en este luto hasta que consiga cerrar la herida. Me doy cuenta que el amor a veces es una herida. De esas que tardan en cerrar. Aún al cerrar permanecen. Firmes y eternas como una cicatriz. Te he estado pensando.
C.A.M.C.
Absurdo.
Me siento tan pendejo. Ahora todo es tan efímero, tan desechable; Que mi idea es hasta absurda. Pensar que algo casual pueda no terminar y convertirse en algo más.
Hombre de piel canela.
No lo conozco, no lo conozco, no lo conozco, me dije varias veces. De la misma forma me respondí varias veces, ¿Qué importa? ¿Desde cuándo para ver a alguien se necesita de conocerle? Lo único que quería era conocerle, saber de él, verlo en persona. Coincidimos en gustarnos de forma digital. Yo lo había agregado a Facebook. Él me había aceptado. Yo le había hablado. Él me había respondido. Entonces habíamos quedado en vernos. Me repetí de nuevo, no lo conozco, me pregunte ¿Qué importa? Esto había sido una interacción a las cuatro de la mañana, por lo que vernos a esa hora me era imposible. Me quede dormido, entre pestañeos pensé que ya no volvería a tener la oportunidad de verlo, que había sido la emoción del momento. ¿Quizá estaba ebrio y quería algo a esa hora? Descargar su euforia nocturna con un desconocido que le mando solicitud de Facebook. A la mañana siguiente decidí mandarle un mensaje, me respondió, no era solo la euforia de la noche lo que le hizo aceptarme y responder a mis mensajes, seguía interesado en desenmascarar a este extraño. Nos pusimos de acuerdo para vernos en media hora después de los mensajes que habíamos intercambiado por la mañana, me había pasado su ubicación. No lo pensé varias veces, me decidí y comencé a cambiarme. Cheque varias rutas en Google Maps hasta encontrar la más rápida y adecuada para llegar a donde él se encontraba. Nunca había recorrido esa ruta en bicicleta, ni siquiera en carro, pero eso no importa. Seguía pensando en que no lo conocía, no sabía lo que encontraría al verlo, ¿Qué tal si no me gustaba? O yo no le gustaba a él. Todo el camino recorrido iba a ser en vano, no recorremos muchas veces caminos en vano y aprendemos algo. Bueno, yo no sabía que iba a aprender de este camino si resultaba en vano. Lo único que sabía de él era por sus fotos, cheque varias veces su carpeta de fotos de perfil, donde a simple vista me sentí bastante atraído. Ese rostro varonil tapizado de una barba obscura y tupida que contorneaban sus labios simétricamente, resaltando el color obscuro de sus ojos, me cautivo. Pero sin duda lo que más me gusto fue su piel, su piel color canela. Un tibio color canela. Me había atrapado, era clara la urgencia de ambos por vernos, un encuentro casual, donde descargaríamos la tensión sexual acumulada quizá por unas horas, días o semanas ¿Quién sabe? La urgencia era tenernos, comernos, devorarnos uno a otros hasta que ese deseo carnal se acabase. Yo ya iba en camino, me había pasado su ubicación y tenía ya la ruta perfecta para no demorarme más de 35 mín. Es que pensaba mucho en no demorarme, ¿Qué tal si pierde el interés de un momento a otro? No quise aventurarme a esa cuestión. Sentía una urgencia por tenerlo de frente, por palparlo, por besarlo. Es curioso cómo podemos sentir ya cosas desde un principio por un extraño. Es fuerte la necesidad de amar y ser amado de vuelta. Al final, ese es el santo grial, sentirnos amados y deseados por otras personas, poder amarlos y desearlos tan intensamente como se pueda amar y desear a alguien en los pocos minutos que dure el encuentro. Me apresure en llegar, creo no demore demasiado, para la distancia que había recorrido. Al llegar al lugar donde marcaba el mapa me comunique con él, demoro unos segundos más de lo esperado, quizá estaba recostado y le tomo ese tiempo en responder. Al escuchar su voz comencé a sentir nervios, me dio santo y seña de donde estaba ubicado, yo estaba un tanto desubicado, las ubicaciones digitales no son siempre las más exactas. Me dijo que bajaba y me hacía una seña para saber quién era. Pedalee a la nueva ubicación, una cuadra más de donde me encontraba. Vi que alguien se acercaba a la esquina de la calle donde me encontraba, vestía unos short gris y una top tank, no recuerdo el color. Alcé mi mano y respondió de la misma forma, me acerque con la bicicleta de mi lado derecho, el frente a mí. Me recibió con una cálida sonrisa, pude ver que era más atractivo que varias de las fotos que había visto antes. Me comento que teníamos que subir hasta el cuarto piso, lo dijo por mi bicicleta, le respondí que no había problema, que podía subir con ella hasta el cuarto piso. Lo seguí hasta la entrada del departamento, lo seguía analizando, lo había analizado ya antes en las fotos, ahora me resulto imposible no seguir haciéndolo, el color de su piel era mucho más bonito viéndolo en vivo y a todo color. Vi sus piernas, sus brazos, su rostro, su mirada, sus ojos. Todo me gustaba, me preguntaba ya si habría química ente nosotros, me moría por saberlo. Esto solo lo iba a averiguar si nos besábamos, ya quería hacerlo. Entramos a su cuarto, no tiene caso que describa el lugar, me dijo cuándo cruce la puerta que disculpara el desorden. Lo que menos me importaba era el desorden, yo lo único que quería era lanzarme sobre él y comerlo todo. No hablamos mucho cuando ya estaba sobre él, sintiendo su cuerpo, su temperatura, sus labios, su barba obscura y tupida que resaltaba sus ojos y labios de forma simétrica. Pude por fin sentir su piel, saborear esa piel color canela, tocar su masculinidad, sentir la temperatura de esta, tan ajena a la de todo su cuerpo, era como lava, lava caliente y firme. Lo bese, por donde podía y hasta por donde no podía, ya me encontraba nervioso para ese entonces, lo sentía en mi masculinidad, no quería decepcionarlo. No lo hice. Se puso sobre mí y me susurro que me quería dentro de él, no lo dude ni un segundo y puse mi masculinidad a trabajar, no batalle. Estuve dentro de él, me lo dijo su cuerpo, me lo dijo su temperatura, sus gemidos al son de mi movimiento de caderas, sus ojos abiertos como herida recién hecha, está herida no sangraba, emanaba placer. Lo veía por sus ojos, tocaba su piel y era todo poro abierto, temperatura, aromas, sexo. Me vine unos segundos después que él, yo no quería terminar, quería que el placer fuera infinito, que no hubiera finito, pero bueno, sabemos que eso es imposible. La pasión tiene que terminar. Es cuando esa pasión tiene que alimentarse de algo más. En este caso siendo dos extraños, la pasión término ahí se necesita de más que solo sexo para poder alimentar la pasión que sigue después del deseo carnal. Nos limpiamos el deseo expulsado por nuestros cuerpos y nos recostamos uno al lado del otro, yo continúe tocando su cuerpo. Me encanto ver como se erizaba su piel al rose de mis manos, su piel color canela. El olor que desprendía me tenía embriagado. Su figura desnuda me tenía anonadado. Era sin duda un hombre que podría seguir queriendo tener al lado, despertar y saborear meticulosamente cada uno de los rincones de su cuerpo, hacer chocolate con esa canela de su piel. Pero no lo conozco, no lo conozco, me dije de nuevo. Me cambiaba cuando se abalanzó sobre mí y me dio un beso, de esos que ya no estaban planeados en el escrito del deseo carnal, este más bien fue como despedida, para tenerme unos minutos más después de mi partida. Eso a mí me gusto. Despedirme de esa forma fue un detalle que me gusto, espero poder pronto saber de ese hombre de dulce piel canela y poder hacer con ella chocolate. Chocolate del bueno, del amargo, del que puedes convertir en dulce y salado cuando te plazca.