“Dime otra vez que me parezco a una niña por las coletas y te castro”
RMH
macklin celebrini has autism

izzy's playlists!
we're not kids anymore.

blake kathryn
🪼
dirt enthusiast
will byers stan first human second
I'd rather be in outer space 🛸
Today's Document
AnasAbdin

#extradirty
Game of Thrones Daily
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

tannertan36

roma★
h

oozey mess
tumblr dot com

titsay
seen from Spain

seen from Italy
seen from Saudi Arabia
seen from China
seen from Côte d’Ivoire
seen from Côte d’Ivoire
seen from Tunisia
seen from Germany
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from Portugal
seen from United States
@musexab-blog
“Dime otra vez que me parezco a una niña por las coletas y te castro”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
snap::all
lucas: marley no lucas: nadie me dijo que el perro moria
notmuse: al parecer tienes corazón. notmuse: es sólo un perro.
Luego de darle un cuarto golpe a la bolsa de boxeo, sintió que alguien habría la puerta del gimnasio. Extraño, pensó, ya que habían conseguido que aquél fuese un lugar exclusivo de las Nightmare Angels por las noches (próximamente, por todo el día)–. Disculpa, ¿no te enseñaron a tocar? –Escupió de mala gana, girándose a quien había entrado y cuyo rostro no se veía debido a la poca luz que iluminaba el edificio en aquellos momentos–. Es horario de práctica privada.
Se detuvo justo después de haber abierto la puerta y caminado un par de pasos, antes de retroceder un poco y golpear la puerta---. ¿Mejor? ---indagó con cierto sarcasmo---. Te recuerdo que yo también tengo derecho de venir aquí. Incluso más que tú.
snapchat ;; all
skywalkerz: ur so so funny!!!!!!!! skywalkerz: MIRA, LA RISA ME DESCONTROLA *unamused emoji*
notmuse: menos mal que no salí a ti. eres horrible. notmuse: y necesito que cabes un pozo. notmuse: como para cuatro tipos de tu tamaño.
snapchat ;; all
skywalkerz: QUIÉN ES
notmuse: nadie. notmuse: sólo quería recordarte que apestas.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
snapchat ;; all
skywalkerz: obi kenobi está particularmente cariñoso hoy :-)
notmuse: tock tock.
MUSE ABERNATHY → the inside. {2/?}
"Why would you love me? I'm a monster. I'm a mess. And I don´t even love myself"
Abrió la boca varias veces para responderle, aunque la rubia la interrumpió en cada ocasión. Una vez Muse terminó de hablar Fawn inspiró profundamente, preparándose para darle una larga charla sobre lo importante que eran para ella los pequeños felinos y lo bueno que sería para ellas el tener una mascota, aunque a último momento decidió comentarle otra cosa—. Se llama Muse. —Dijo, con una brillante sonrisa—. Como tú. Y no tendrás que verla, estará siempre en mi cuarto y yo me ocupo de ella, ¿sí? Por favor, te prometo que no te molestará jamás.
Déjame entender --alzó una de sus manos en el aire, intentando que la rubia dejara de hablar, pero, al ver que al parecer no iba dejar de hacerlo, llevó su mano a su frente y esperó con la poca paciencia que tenía a que las palabras dejaran de salir de la boca ajena--. ¿Le pusiste mi nombre a un gato flacucho y sucio que encontraste en la calle? ¿Cómo debería sentirme al respecto? --inquirió con el ceño fruncido, aunque su semblante se relajó pocos minutos después--. Ese gato llega a aparecerse en mi habitación, una --hizo énfasis en la palabra-- sola vez, y dalo por muerto. ¿Entendido?

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Se quedó en silencio, parada en su lugar de brazos cruzados y sin mirar a su líder—. No. —Escupió, ahora sí levantando la vista y observando a Muse con el ceño fruncido—. No, hasta que admitas que te equivocaste… —Y sabía que lo que diría ahora no sería aceptado, y sabía que Muse se enojaría y le tiraría otro discurso sobre la ética de las pandillas, pero no pudo evitarlo—. …Y vayas a disculparte con la niña. —Añadió, y una vez que comenzó a bajarle la adrenalina se sintió empequeñecer—.
Soltó una risa, más irónica que lo normal, al escuchar las palabras de la rubia. Le dio una calada a su cigarro y tomó el artefacto con su mano, alejándolo de sus labios para así exhalar el humo de sus pulmones. Su vista viajó hasta sus pies, aún con una sonrisa burlona en su boca, y luego volvió a fijarse en Fawn, aunque ya las comisuras de sus labios habían caído y su rostro no reflejaba aquella "diversión" como lo hacía en un principio. Tiró el cigarrillo a un lado, apagándolo con la punta de su pie y se acercó a la joven, quedando frente a frente y con pocos centímetros de distancia que las separaban--. ¿Intentaste decirme qué hacer? ¿A mi? --su voz sonaba tranquila, aunque su rostro demostraba todo lo contrario. Chasqueó la lengua repetidas veces y negó con su cabeza--. Cometiste un gran error, Fawn --masculló y, sin pensárselo dos veces, tomó a la rubia por el cabello, comenzando a caminar sin esperar que la chica la siguiese--. Terminaremos de hablar en casa. Ahora, camina.
Estaba caminando por las desoladas calles de Sidney, o las que él creía desoladas. Su primo le había advertido que no saliera solo de noche, pero realmente no le había prestado mucha atención; no fue hasta que vio a la pelirroja tirada en el piso que se acercó—. ¡Oye! —Llamó la atención de la rubia con el ceño fruncido, mas al ver su expresión tragó en seco—. ¿No crees que has sido un poco ruda con ella? —Intentó que su tono pareciera más seguro de lo que realmente se sentía—. Podrías haber buscado una salida más pacífica; es sólo una niña.
Giró sobre sus talones para fijar su atención en aquel castaño que la había llamado, su semblante no reflejaba emoción alguna, y negó con su cabeza al escuchar la pregunta proveniente de los labios ajenos--. No --comentó casualmente e hizo una mueca mientras miraba a la pelirroja por unos segundos antes de volver su vista al ojiazul--. ¿Eres alguna clase de hippie que intenta inculcar la paz?
Dulzura, nadie puede arruinarme la vida, no a mí. —Comentó casualmente, su respiración ya normalizada—. Y sí, lo hice. —Rió después, y al sentir la presión contra su garganta estiró el cuello y gimió de placer, sin preocuparse por ocultar el sonido gutural—. Di eso de vuelta y quienes sean las putas estúpidas que dependen de ti perderán un miembro importante… —Comentó después, y comenzó a mover el arma, subiendo y acariciando la piel de la rubia con el material, hasta dejarla justo sobre la boca de Muse—. Abre.
Ya veremos --replicó, parándose en puntas de pie y rozando sus labios con los ajenos--. ¿Eres un chico malo, no es así? --cuestionó, su mirada conectándose con la del rubio y sonriendo ladina ante el gemido que escapó de la boca del ojiverde--. La única que puede llamarlas putas soy yo, así que controla tu vocabulario, bebé --estiró su cuello hacía un lado al sentir el arma deslizarse contra su piel, cerrando sus ojos por unos segundos y dejando escapar un suspiro. Abrió su boca, sin miedo alguno, cuando el chico lo ordenó e, inconscientemente, aflojó la fuerza con la que sostenía el bate.
Dejó escapar una risa, sosteniéndose el torso, aunque sonó más bien como un resuello patético. Respiraba con fuerza, intentando recuperar su aliento, cuando sintió el bate en su cuello. Alzó una ceja—. ¿Arruinarme la vida? ¿Con qué? ¿Un bate y un grupito de niñatas con cuchilllas? —Le escupió el rostro a la rubia—. Que miedo tengo, uff. —Le dedicó otra sonrisa antes de sacar la pistola que solía llevar en ese abrigo, sintiendo el metal frío entre sus dedos antes de acomodar la boca de la misma en el cuellito (???????) de la joven—. Vamos, Radiohead, suéltame o te vuelo los sesos.
Deberías aprender a no hacer prejuicios --chasqueó su lengua seguidas veces mientras negaba con su cabeza, pero se quedó quieta y en silencio cuando el rubio la escupió. Pasó el dorso de su mano por su rostro, limpiándose, y luego puso todas sus fuerzas apretando el bate contra el cuello del chico--. No hiciste eso --murmuró con sus ojos cerrados y no fue hasta que sintió el frío metal sobre su mandíbula que los abrió. Exhaló con diversión y miró de reojo el arma antes de volver su vista al ojiverde--. Hazlo --murmuró desafiante y puso más fuerza sobre el bate.
Eres… el gatito más precioso que he visto jamás. —Le sonrió al animalillo que llevaba en brazos, una criatura flacucha con cabello sucio blanco y naranja y grandes ojos que no se decidían entre miel y verde—. Ahora te llamas Muse, y te alimentaré, y te bañaré, y te cuidaré, y… —Se vió interrumpida al chocarse contra otra persona, y tanto ella como el gatito gimieron de dolor. Abrazó a Muse contra ella y miró a la otra persona—. Lo lamento un montón, de verdad… No te ví.
¿Qué es eso? --señaló con su cabeza al animal entre los brazos de la rubia, ignorando las disculpas que salieron de los labios ajenos tras haber colisionado contra ella--. ¿Es un gato? --preguntó, alzando su vista a la muchacha, sin expresión alguna en su rostro--. ¿Por qué tienes un gato? Ni pienses en llevarlo a la casa.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
—Eh… Me distraje con algo—. Dirigió su mirada hacia el chico lindo de la tienda donde había ido inicialmente para comprar algo y terminó haciendo un rápidito de quince minutos con el ojiazul. —Fui a comprar algo en la tienda, te traje una soda—. Le extendió la lata que había tomado rápidamente antes de salir sin que el chico se diera cuenta. —Creo que no será necesario, gracias de de todas formas—.Presionó sus labios en una fina línea, mirando a la pelirroja con cierto desdén. —Es nuestro primer día aquí… ¿queremos que ella salga llorando o la matamos?—. Preguntó mientras pisaba el lateral de la cara de l pelirroja.
Volteó su mirada a la morena y luego siguió la vista de la chica hacía aquel ojiazul que estaba parado en la puerta de la tienda. Muse rodó los ojos y se cruzó de brazos, llevando una de sus manos a su frente--. Pero qué puta eres --masculló, haciendo énfasis en cada una de sus palabras, y alzó su vista para fijarla en la lata que le extendía su compañera--. Además de puta, mentirosa. Estoy segura que ni siquiera la pagaste --confirmó y tomó la bebida con una de sus manos para después abrirla y darle un trago. Al oír la pregunta de la morena, observó a la pelirroja de hito en hito, chasqueando la lengua y dándole un último golpe con el bate. Lanzó el objeto a un lado y tomó el brazo de Destiny para arrastrarla con ella--. Sólo un susto.
Guardó sus dos manos en los bolsillos de su chaqueta observando aquella escena sin ninguna expresión en su rostro. Cuando finalizó de darle la golpiza a aquella pobre chica devolvió su atención al rubio el cual ante sus palabras sonrió ladino atrapando su piercings entre sus dientes. —¿con qué mi peor pesadilla, eh?—. Alzó ambas cejas con cierta sorpresa por la confianza que tenía la chica con ella misma. —Dante. A el que se supone que le toca vigilar esta zona de gente como tú… —. La miró de arriba a abajo, si no hubiese visto a la rubia golpeando a la pelirroja podría jurar que esa chica era un ángel.
¿Por qué tienes que vigilar esta zona, Dante? --cuestionó, haciendo énfasis en el nombre del rubio mientras una sonrisa ladina aparecía por la comisura de sus labios. Se detuvo enfrente de él y cruzó sus brazos por sobre su pecho, con ambas de sus delgadas cejas alzadas--. ¿Acaso eres parte de alguna pandilla de por aquí? --inquirió, un tanto curiosa en el tema ya que, si el chico le respondía que sí, sería divertido quitarles el lugar--. Porque si es así, sería una lástima que una pandilla de chicas, lideradas por tu servidora --se señaló a sí misma con cierto egocentrismo en su tono de voz--, les quiten el lugar.