“El gran amor, (también llamado amor romántico), l'amour, es una imagen liberadora pero sospechosamente repetitiva, extrañamente común. Cúspide de la evolución emocional del ser humano, el enamoramiento y su materialización, el Everlasting Love, nos parece lo más, especialmente comparado con las uniones de conveniencia de siglos anteriores o de latitudes distintas y con los matrimonios tradicionales, unidos por la hipoteca, los churumbeles y la costumbre, desapasionados y malhumorados. El amor romántico (el amor-de-verdad ®) ofrece un marco emocional totalmente distingo y aparentemente liberador: más allá de convencionalismos y consideraciones, como fuerza irracional que todo lo puede. Poner en cuestión l'amour, tratar de pensar modelos que desmonten la monogamia obligatoria y que la conviertan en una opción personas entre otras muchas posibles, no es cuestionar el amor. Bien al contrario, es tratar de entender el Amor, en mayúscula, más allá de sus construcciones, del amor en minúscula. Es seguir apostando por él, más allá de los finales felices y las comidas de perdices”
— Brigitte Vasallo, “Romper la monogamia como apuesta polĂtica“ in (h)amor2, ed. Sandra Cendal
















