Un buen símil al fracking es una persona que se está acabando la malteada y busca con un popote las últimas gotas por debajo de los hielos para tener la ilusión de que todavía hay más. Sin embargo, tristemente, la malteada de ese vaso tampoco entra en la definición de sustentable.
“Y a “eso” le dicen fracking sustentable” texto de Luis Zambrano en Este País
Luis Zambrano explica por qué el fracking sustentable es un oxímoron, un engaño publicitario y una grave amenaza ambiental para México.








