«Si no pasó nada más grave, fue porque supimos reaccionar desde los barrios»... En la crisis fronteriza de Ceuta, con un trasfondo geopolítico que les desborda, la organización de vecinas y vecinas está siendo crucial para afrontar la situación y mantener lejos de la ciudad autónoma a la extrema derecha... Abdallah Mustafá, presidente de la asociación vecinal del barrio Sidi Mbarek, confrontó junto a decenas de ceutíes, a los grupos de neonazis cuya convocatoria “contra la invasión”, concluyó con un rápido retorno a península tras ser bloqueados por la acción vecinal... Abdallah enfatiza que si acudieron a detener a la gente de Núcleo Nacional era para evitar que atacaran a las personas migrantes. No era un peligro para nosotros, era un peligro para estas personas”... “Esto es un complot internacional, un intento de causar caos y conmoción con el objeto clarísimo de un cambio de gobierno en España. Y no les ha salido bien”, aventura Ali... no fue una invasión “quienes lo llaman así mienten a sabiendas. Cuando vienen a invadirte, la gente entra a los edificios, entra a romper puertas, a destrozar. Aquí no han destrozado nada, esta gente que ha entrado ha sido utilizada”... “al principio todo el mundo se bloqueó, miles de personas te preguntaban en la calle, ‘¿me puedes dejar avisar a mi familia de que estoy bien? “En Ceuta, si hay algo que nos identifica es la solidaridad. Digamos que la llevamos en el ADN. En las primeras horas todo el mundo desde las ventanas estaba tirando ropa, tirando botellas de agua, sacando todo lo que tenía en la despensa”... el ejército fué el único que aparició finalmente. Los regulares, como les llaman, en muchos casos son ceutíes y musulmanes, y se encargaron de encaminar hacia la frontera a las personas que habían entrado, contando con la colaboración de los vecinos... “tenemos que enfatizarlo, si no ha habido ese caos sangriento es gracias a la acción vecinal”, aunque considera que el ejército también cumplió con su labor... La sensación que queda es la de haber pasado de ser primera línea como ciudad fronteriza, a pasar a primer plano de la geopolítica internacional (Sarah Babiker)