Debería existir una alarma que nos dijera: “Sal, el cielo está haciendo su magia”. Que nos recordara asomarnos a la ventana o salir al balcón para contemplar un amanecer o un atardecer extraordinario. Siento que mirar un cielo pintado de colores nos devuelve la calma, nos conmueve y nos hace agradecer el simple hecho de estar vivos para presenciar un momento tan hermoso y fugaz. Nunca deberíamos perder la capacidad de asombro. 🤍🌇










