AVISO IMPORTANTE: Con este post no pretendo ofender, entiendo que es un tema muy delicado, no quiero hablar de Dios, quiero hablar de la iglesia que obviamente no es lo mismo.
Creo que para nadie es secreto que me encanta los vampiros, mi imagen lo dice todo, hasta en mi piel un fragmento de Entrevista con el Vampiro tengo tatuado, la escritora Anne Rice ha sido parte importante en mi desarrollo como artista y bueno hace unos días andaba paseando por la web y me encontré con algo que Rice escribió y eso resonó mucho en mi y me hizo evaluar de nuevo mi posición ante la iglesia y justo en la semana mayor.
Crecí en una familia católica, apostólica y romana, junto a salesianos llevé a cabo parte de mis estudios, recuerdo que iba a misa todos los días antes de entrar a clases y por supuesto los domingos no podía faltar, fui a cuanto retiro espiritual salia, donde analizábamos la biblia y mil cosas por el estilo, aun recuerdo las canciones, cosa que todavía recuerdo con cariño. En este punto de mi vida me interesaba leer acerca de Jesús, su mensaje me llenaba y aun lo hace. Me era placentero leer mas y mas acerca del Cristo y mientras mas lo hacia mas me decepcionaba de la iglesia, la idea de estudiar Teología se fue borrando de mi cabeza (Si lo se, es raro, pero me paso por la mente). Todavía recuerdo que al leer Caballo de Troya de JJ Benitez sentí un placer inmenso al conocer a ese Jesús tan humano y con tan buena vibra que el autor describe, quería que este libro se convirtiera en mi biblia, pues el mismo me parecía mas real y confortable que el libro sagrado.
Comenzé entonces a alejarme de la institución católica, y me quede con lo bonito que se allí se profesa, me costaba trabajo y aun me cuesta entender como la iglesia manipula todo y que el camino que señala Jesús que es el del amor, se les olvida de repente y lo usan solamente cuando les conviene. En este punto me encantaría detenerme pero resulta bastante largo y denso.
Particularmente, entendí y me funciona todavía que Dios, Jesús, energía, ser superior o como sea que lo llames se encuentra en cada uno de nosotros, si tenemos que buscarlo, ahí estará, dentro y fuera, eres tu, soy yo, esta en el aire, en el tiempo, en cada sonrisa, en cada detalle y no necesito de una institución que me diga que enamorarme de otro chico me convierta en huésped del mismísimo purgatorio o lo que siento es obra del demonio #pordeciralgo. Y así un montón de cosas que te hacen sentir como una cucaracha, por el piso, arrastrándote.
¡Renuncie a la iglesia católica! ¡Basta de ese Dios que te castiga y te azota!
Tengo por lo menos diez años sin pisar una iglesia como se supone que debería hacerlo. Pienso con todas mis fuerzas que creer en un Ser Superior tiene que ser una decisión personal, y no debería estar condicionada por ninguna institución que te imponte o te limita. Decidí seguir creyendo en una fuerza mayor, porque soy humano, quiza, y siento la necesidad de creer en ”algo” que va mas allá de cualquier entendimiento, me permití crear a mi propio Dios, un Dios lleno de amor, una imagen que me permite ser feliz y me hace sentir cómodo y confortado.
Aquí les dejo el texto que me tocó las emociones y me hizo escribir todo esto:
Dejé de ser cristiano. Estoy fuera. En el nombre de Cristo, me niego a ser anti-gay. Me niego a ser anti-feminista. Me niego a ser anti-control de la natalidad artificial. Me niego a ser anti-demócrata. Me niego a ser anti-humanismo secular. Me niego a ser anti-ciencia. Me niego a ser anti-vida. En el nombre de Cristo, dejé el cristianismo y el ser cristiano. Amén.
Entiendo que este post resulta poco halagador para la iglesia. Pido disculpas de antemano si ofendo con mis creencias. De todas formas, la iglesia de hoy necesita mucha oración. #QueCosasno?
Se les quiere a montones y 1000 gracias por leerme!
Foto Eric Peralta/vestido Carlos Aguilar/Imagen Mario Cardozo
Foto Eric Peralta/vestido Carlos Aguilar/Imagen Mario Cardozo
La iglesia y yo, gracias, pero no gracias. AVISO IMPORTANTE: Con este post no pretendo ofender, entiendo que es un tema muy delicado, no quiero hablar de Dios, quiero hablar de la iglesia que obviamente no es lo mismo.