Si no vivimos la vida, ¿pa' qué estar vivo?
A veces la vida no es como pensamos. Podemos planear y crear muchos escenarios en nuestra mente, pero no siempre se concretan tal y como lo imaginamos. Es más probable que lo que imaginamos nunca se de tal cual, a que si acontezca de esa manera, pero, ¿por eso vamos a dejar de soñar? ¿acaso ese es un motivo para dejar de planear? Por supuesto que no.
No debemos dejar que la frustración nos limite, no tenemos que dejar que el miedo a que algo salga mal dirija nuestras vidas. Seamos valientes, atrevámonos a salir de nuestra zona de confort. No nos quedemos en un lugar donde ya no estamos cómodos, no tengamos miedo de planear, soñar e imaginar, que los NO ya están, pero los SI siempre pueden alcanzarse. Luchemos por alcanzar nuestros sueños, o por lo menos haberlo intentado. Es tan amargo el sabor a poco, no nos quedemos con las ganas de probar e intentar hacer aquello que está ardiendo en nuestro interior y se muere por salir.
Las personas que se quedaron cómodas nunca fueron parte de la historia, y no digo que sea importante ser parte de la historia, porque TODOS somos historias, pero me niego a creer que mi existencia solamente es esto, me niego a creer que toda mi vida va a ser estar deseando satisfacer algo en mí y no hacerlo por miedo a que no salga bien. Si yo creo en Dios, si creo que me creó y llamó con un propósito, ¿qué hago dudando en hacer algo diferente?























