Factoring in Diversity - Teniendo en cuenta la diversidad
Discussions around diversity in New York City public schools have picked up steam since the 2014 report that highlighted New York City as among the most segregated school districts in the country. The DOE recently took steps towards addressing some of the issues with a plan that could be described as placing a band-aid on a gaping wound. Nonetheless, it was a first step in recognizing and beginning to prioritize equity in access to public schools. Similarly, some districts and some individual schools, have implemented policies to ensure that their students are more representative of the population of students they serve.
In the midst of changing policies, how much should parents factor diversity into their school choice? The answer, of course, depends on the parent. Every parent wants their student to attend the best school for them, but how that is defined is very individual to the family and the student. Then there are the very complex questions of how one’s decisions impact the wider community and how much social responsibility should even factor into school choice. And, of course, this conversation in and of itself is a luxury not all families have so recognizing that privilege is also important. All of that said, whether a family wants to consider diversity or not to their decision, how to do that is a whole other set of questions.
There are two important things to clarify. The first is what anyone even means when saying a school is diverse. “Diversity” is often used as code for “minority” and specifically referring to the racial make-up of the school. Over and over I have heard New York City parents claim their schools are diverse when in fact their schools are over fifty percent White and have fewer than 15% of students who qualify for free or reduced lunch. Arguably, compared to most schools around the country that school may in fact be “diverse” if diversity is defined by having students of varied racial backgrounds. Yet any New York City school with over fifty percent students who are White is in no way a school that is racially representative of the population it serves considering the population of public school students in New York City is approximately 15% White, 25% Black, 40% Hispanic and 16% Asian. Of course this varies by district and school zone. So if parents are to look at “diversity” they should really be assessing how representative a school is. Representative diversity is how close a school’s population is to the racial and socio-economic averages of the population the school serves.
Choosing a school when there are so many options is overwhelming. Many parents rely on websites that break down the data from each school into digestible pieces of information. They look at school rankings, or websites that assign stars or grades to schools. A measure glaringly absent in these bodies of information is how representative a school is. To this end, I have created a grading system that draws from the DOE data and assigns a letter grade to each school based on how representative each school is for racial and socio-economic categories as defined by the DOE. Attached are three breakdowns: District 3 Elementary Schools, District 3 Middle Schools, and high schools that are housed in District 3 plus the specialized high schools and a sampling of high schools throughout the city. The analyses compare each school to the population from which it draws its students, to the extent possible. So a citywide school like Anderson, for example, is compared to the citywide averages, while middle schools in District 3 are compared to averages for District 3. In this way, families can see how well a school is doing at representing the population it should serve.
DISCLAIMER: I am most definitely not a statistician.
Las conversaciones sobre la diversidad en las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York han aumentado desde el informe de 2014 que nombró el sistema de escuelas públicas en Nueva York uno de los más segregados en el país. El Departamento de educación recién tomó unos pasos hacia solucionar unos de los temas con un plan que se podría describir como un curita en una herida abierta. Por lo menos fue un primer paso a reconocer y a comenzar a priorizar la equidad al acceso a las escuelas públicas. Del mismo modo, unos distritos y algunas escuelas individuales han implementado políticas para asegurar que sus alumnos son más representantes de la población de alumnos que deben servir.
En medio de una política en transición, ¿cuánto debe ser un factor la diversidad en la selección de una escuela para los padres? La respuesta, por supuesto, depende en los padres. Cada padre quiere que su hijo/a asista a la mejor escuela para él/ella, pero como se define ello es muy particular a la familia y al alumno/a. Luego hay preguntas complejas sobre el impacto de la decisión de uno a la comunidad más amplia y cuánto aún la responsabilidad social debe ser un factor en la decisión de escuela. Y, por supuesto, esta conversación en sí es un lujo que no tienen todas las familias, entonces reconocer ese privilegio también es importante. Todo eso dicho, si una familia quiere tener en cuenta a su decisión la diversidad o no, cómo hacerlo es otro par de preguntas.
Hay dos cosas importantes para clarificar. La primera es lo que quiere decir cuando se refiere a una escuela como diversa. “La diversidad” a menudo se dice como código para “minoría’’ y específicamente en referente al componente racial de una escuela. Muchas veces escucho a padres en Nueva York a proclamar que son diversas sus escuelas cuando de hecho sus escuelas tienen más de cincuenta por ciento genta blanca y menos de 15% de los alumnos califican para el almuerzo gratis o de precio reducido. Quizás a comparar a escuelas por todo el país esa escuela de verdad es “diversa’’ si la diversidad se define por tener alumnos de raza variada. Sin embargo una escuela en la ciudad de Nueva York con más de cincuenta por ciento de alumnos blancos de ninguna manera es representante racialmente de la población que sirve teniendo en cuenta que la población de los alumnos de escuelas públicas en la ciudad de Nueva York es aproximadamente 15% Blanco, 25% Negro, 40% Hispano y 16% Asiático. Por supuesto esto varia por distrito y zona escolar. Pues si los padres van a mirar “la diversidad” de verdad deben evaluar cuán representativa es una escuela. La diversidad representativa es cuán cerca es la población de una escuela a los promedios raciales y socioeconómicos de la población que la escuela debe servir.
Elegir una escuela cuando hay tantas opciones se agobia. Muchos padres dependen en páginas de internet que simplifican los datos de cada escuela en pedazos manejables de información. Miran a las clasificaciones, o páginas que asignan estrellas o notas a las escuelas. Un dato que es obviamente ausente en este conjunto de información es cuán representativo es una escuela. Por esto he creado un sistema de notas que utiliza los datos del Departamento de educación y asigna una nota a cada escuela por cuán representativo es en categorías raciales y socioeconómicos definidas por el Departamento de educación.
Aquí hay tres análisis: Escuelas primarias del Distrito 3, Escuelas intermedias del Distrito 3, y escuelas secundarias en el Distrito 3 más las escuelas secundarias especializadas y un muestreo de escuelas secundarias por la ciudad. Cada análisis compara la escuela a la población de dónde debe venir sus alumnos, a la medida de lo posible. Pues una escuela de toda la ciudad como Anderson, por ejemplo, se compara con los promedios de la ciudad, mientras las escuelas de Distrito 3 se compara a los promedios del Distrito 3. Así las familias pueden ver como va una escuela en la meta de representar la población que debe servir.
UNA RENUCIA: Por cierto, no soy estadista.















