How to Start - Cómo comenzar
Whether searching for a preschool, elementary, middle, high school, or college, the idea of starting the process can be overwhelming. Having choices is a wonderful thing but parents can feel pressured to make the right decision and many of us will likely second guess our decisions for the rest of our lives. (‘’I knew I should have picked the local elementary school so my kid would not have separation issues. Now he’s thirty-five and I can’t get him to move out of my house!’’)
Below is a basic guide to breaking down the process to help you get going on your search and reduce the chances of a lifetime of regret. (Okay, not really, but hopefully this will at least help you feel less frantic at the onset of your search.)
Figure out your options and understand the process. Is there a local/zoned school your child can attend? How do admissions work? Do you want to consider only public or only private or only religious schools or some combination?
Compile a list of what you want for your child in a school. For older children, have them describe what they would like in a school. Think about what you must have and what you are willing to give up. Curriculum, environment, social-emotional supports, diversity, distance to school, costs, after-school activities offered...there are many factors and you will need to learn how to compare apples to oranges when looking at school choices.
Make a plan. Include your worst case scenarios. You might move into a neighborhood for a school and then zoning changes and you are no longer guaranteed a seat at that school. My approach is hope for the best, plan for the worst. This is especially true for educational decisions. You should aim for your top choices for your child but you should always have at least one or two back up plans that work for your family.
Be realistic. Your kid is amazing and wonderful and, really, who wouldn’t want her in their school? The truth is, schools with high demand cannot take every child out there. If a school is a reach based on your child’s grades or attendance or other criteria for admissions, then you need to understand that you cannot count on it. Your child may be a genius but if your family needs tuition reduction then it is not unheard of to get shut out of (not admitted to any) private schools, even if many of them claim to be needs blind. If you had trouble getting your child to school on time last year and so he was late fifteen times, that high demand school might just fill its spots with students with the same or even lower grades but who were on time to school every day. It is important to take an objective look at your child’s profile and the admissions criteria of the schools to factor risk into your decision.
Know that there is no perfect option. Every school has strengths and weaknesses and a big part of the experience a student has is the approach the family takes to maximize the strengths of the school and minimize the impact of the weaknesses. If you approach a school search trying to find “the one’’ you will either be disappointed when your child does not get in, or you will be disillusioned with the realities of the experience when at that school. Kind of like marriage, if you think it’s all about finding ‘’the one’’ and then everything will be sparkly and joyful, you might not expect or be prepared for the hard work it takes to make a relationship work! Just like in a marriage, once you make the choice and enroll your child in a school you will need to work collaboratively with the teachers and administration to help your child have the best experience possible.
Listen carefully to what others say, but not for the reasons you think. Parents saying wonderful things about a school does not mean it is the right place for your child or your family. A parent at the school may tell you things she likes about it and they are exactly what you would want. But feedback you hear from parents may be about things you could care less about in a school and that too can inform your decision. Maybe the parents boast about the school winning all sorts of competitions but what you want is a community that promotes collaboration, not competition. Or maybe parents complain that there is too much homework at a school but you believe children should be given several hours of homework. It is important to hear what parents like and dislike about schools and consider them in the context of what your family wants for your child’s school experience.
Keep in mind that nothing is permanent. You may end up at a school you thought would be perfect and it ends up, despite your best efforts to make it work, that it is just not a good fit for your child. Maybe you thought commuting would not be a problem but then you had your third baby and the schlepping just became too stressful. Or you picked a private school and then found out your child has a learning disability that would be better served in a public school with services available onsite. Unfortunately and fortunately, once the decision is over it is not the end of the work and you should always be working hard to make the choice work while simultaneously assessing if there is a need to make a change for your child.
Que sea una búsqueda por una escuela preescolar, primaria, intermedia, secundaria o la universidad, la idea de comenzar el proceso se puede dar una sensación abrumador. Tener opciones es algo maravilloso pero los padres pueden sentir una presión a hacer la decisión correcta y muchos de nosotros tendremos dudas por toda la vida. (“Sabía que tenía que inscribirle a la escuela primaria local para evitar problemas de separación. ¡Ahora tiene treinta y cinco y no le puedo echar de la casa!’’)
Abajo hay una guía básica para ir paso por paso para ayudarle a comenzar su búsqueda y reducir la probabilidad de una vida de lamento. (Pues no de verdad pero espero que por lo menos le hace sentir un poco menos frenético al comenzar su búsqueda.)
Determinar sus opciones y entender el proceso. ¿Hay una escuela local/de zona que puede asistir su hijo/a? ¿Cómo funcionan las admisiones? ¿Quiere pensar en escuelas públicas únicamente o privadas únicamente o escuelas religiosas o alguna combinación de ellas?
Hacer una lista de lo que quiere para la escuela de su hijo/a. Para los alumnos más grandes ellos pueden describir lo que quieren para una escuela. Hay que pensar en lo que tiene que tener una escuela y en lo que se puede sacrificar. El programa de estudios, el ambiente escolar, los apoyos socio-emocionales, la diversidad, la distancia, los gastos, las actividades que se ofrece después de la escuela...hay muchos factores y hay que aprender a comparar las manzanas a las naranjas para comparar las opciones escolares.
Hacer un plan. Debe incluir sus planes de peor caso. Quizás se muda a un vecindario para las escuelas y luego cambia la zona y ya no tiene admisión garantizada a esa escuela. Mi estrategia es desear lo mejor y preparar por el peor. Es la realidad en particular para las decisiones educativas. Debe intentar a lograr sus selecciones primarias pero siempre debe un plan, o dos, de último recurso que está bien para tu familia.
Ser realísta. Su hija es increíble y una maravilla y, de verdad, ¿quién no le gustaría tenerla en su escuela? La verdad es que las escuelas de alta demanda no pueden aceptar a todos los alumnos que hay. Si entrar a tal escuela sería un alcance para su hijo según las notas o asistencia o las otras criterias de admisiones, pues hay que entender que no se puede contar en esa. Su hijo puede ser un genio pero si su familia necesita reducción de matrícula entonces no es sin posibilidad no entrar en ninguna escuela privada, aún si muchos dicen que aceptan según admisiones ciegas. Si el año pasado usted tenía dificultad llegar a tiempo a la escuela con su hija entonces llegó tarde quince veces, pues es probable que esa escuela de alta demanda llenará sus plazas con alumnos con las mismas notas, o aún más bajas, pero quienes llegaron a tiempo a la escuela todos los días. Es importante dar un vistazo objetivo al perfil de su hijo y a las criterias de admisiones de las escuelas para contemplar los riesgos como parte de la decisión.
Saber que no hay una opción perfecta. Cada escuela tiene sus fuerzas y debilidades y parte de la experiencia del alumno es la manera de la familia de aprovechar de las fuerzas y disminuir el impacto de las debilidades. Si uno acerca a su búsqueda escolar con la intención de encontrar “la escuela’’ o terminará destruido cuando no entra su hijo, o desilusionado con la realidad de la experiencia en esa escuela. Como un matrimonio, si piensa que todo queda en el encontrar ‘’la correcta” y así terminará todo brillante y con alegría, ¡quizás no anticipará ni será preparado por el trabajo duro que cuesta hacer funcionar una relación! Igual a un matrimonio, al elegir y inscribir a su hija en una escuela tendrá que trabajar colaborativamente con los maestros y la administración para asegurar la mejor experiencia posible para su hija.
Escuchar con atención a lo que dicen los demás, pero no por las razones que se pensaría. Escuchar a padres decir cosas maravillosas sobre una escuela no quiere decir que es el lugar correcto para su hijo o su familia. Una madre quizás contará las cosas que le gusta y sí son las cosas que usted quiere. Pero reacción que se escucha de otros padres puede ser sobre cosas que ni le importa a usted y eso también puede informar a su decisión. Quizás los padres alardean sobre todas las competiciones que gana la escuela pero lo que usted busca es una comunidad que promueve la colaboración no la competición. O quizás los padres quejan que hay demasiado tarea en una escuela pero usted cree que los alumnos deben recibir varias horas de tarea cada noche. Es importante escuchar lo que dicen los padres sobre lo que les gusta y no les gusta en su escuela y pensar en estos comentarios dentro del contexto de lo que la familia suya quiere para la experiencia escolar de su hijo.
Tener en cuenta que nada es permanente. Puede ser que termina en una escuela que pensaba como buena selección y, al final, a pesar de todos sus esfuerzos de hacerla funcionar, no ha sido buena selección para su hija. Quizás ha pensado que viajar para llegar no sería ningún problema pero luego nació su tercer hijo y el viaje ha llegado a ser estresante. O ha elegido una escuela privada y luego salió que su hija tiene algún discapacidad de aprendizaje que sería mejor tratado en una escuela pública con los servicios suplementarios allí mismo. Desafortunadamente y afortunadamente, al hacer la decisión no termina el trabajo y siempre debe estar trabajando para asegurar que funciona la selección mientras simultáneamente evaluando si hay necesidad de un cambio para su hijo.