When to start - Cuándo comenzar
A parent of a 6th grader asked me if it was crazy to start looking this spring at high schools. Of course, in NYC nothing shocks me or strikes me as ‘’crazy’’ anymore because pretty much everything about school admissions from public to private, preschool through high school, is crazy in this city. Outside of NYC parents are taken aback at the stressful college admissions process. For the most part, for parents raising kids in NYC, college admissions is generally the last piece of a long eighteen years of school searches and often they report the college search is easier than admissions to high school. In fact, statistically-speaking that is true. While Harvard, Stanford and other elite colleges hover just over the 5% acceptance rate, acceptance rates are under 1% for a few of the specialized high schools, and of the high schools my son applied to the range was .05% to 6.2% for their acceptance rates in 2014.
So is it crazy to think about high school admissions in 6th grade? Yes. But is it unwarranted in NYC? Sadly, no.
That said, I do not think it’s necessary. I do not think parents need to tour schools in the spring their children are in 6th grade or fall of 7th grade. I think it is perfectly fine to wait until 8th grade for tours. In fact many schools allow only 8th graders on their fall tours and 7th graders on their spring tours. I also think there are some detrimental factors to consider. First of all, an earlier start feels like getting a jump start but you are getting a jump start on the stress as well. In particular, by exposing your 6th grader to the high school search too early you are in fact detracting from her ability to live her current experience in middle school.
Already students in NYC are forced to think about the future impact of their actions. By the end of 6th grade, or early 7th grade at the latest, the discussion about the pressure and impact of their 7th grade year is upon them. By the time they get their letters in March of 8th grade they already are mentally out the door because they have been so immersed in looking for a high school that we have deprived them of an authentic experience in their middle schools. This is not unfamiliar to many students, who in 4th grade were very aware of how their attendance, punctuality, grades and test scores that year were going to be the factors weighed in their middle school applications. It is a sad reality for our kids growing up in this city to have ‘’junior year’’ and then ‘’senioritis’’ three times rather than just once. On the other hand, you want your child to feel part of the conversation and part of the decision-making process. Bringing in your child too late in the process could limit how much your child feels empowered to have a voice and certainly limits how much you experience the journey together, something that can actually have a nice bonding effect for some families. So how and when you initiate the process with your children should be considered carefully.
Stay tuned for a general timeline for what to do when for high school admissions.
Una madre de un alumno de 6o grado me preguntó si sería una locura comenzar a visitar las escuelas secundarias esta primavera. Por supuesto ya nada en Nueva York me asombra ni me parece una locura porque más o menos todo sobre el proceso de admisiones desde las privadas a las públicas, desde las escuelas preescolares a las secundarias, es una locura en esta ciudad. Afuera de la ciudad los padres son desconcertados por el proceso estresante de aplicación a la universidad. En general, para los padres con hijos en la ciudad de Nueva York, las admisiones a la universidad es la parte final de un largo proceso de dieciocho años de búsquedas de escuela y muchas veces informan que la búsqueda por una universidad les parecía más fácil que las admisiones para las escuelas secundarias. De hecho según los estadísticos es cierto. Mientras las inscripciones a Harvard, Stanford, y otras universidades élites acercan alrededor de 5% para sus tasas de aceptación, las tasas de aceptación son menos de 1% para algunas de las escuelas especializadas, y de las escuelas a cuales aplicó mi hijo las tasas iban entre .05% a 6.2% para el 2014.
Entonces, ¿es un locura pensar en las admisiones a escuela secundaria en 6o grado? Sí. ¿Pero es injustificado en la ciudad de Nueva York? Con tristeza diría no.
Dicho eso, no creo que sea necesario. No creo que sea necesario visitar las escuelas en la primavera de 6o grado ni el otoño de 7o grado. Creo que es perfectamente bien esperar hasta 8o grado para las visitas. También hay unos factores negativo para considerar. Primero, comenzar más antes da la impresión de un salto de inicio pero es un salto de inicio al estrés también. En particular, hacer a su hijo/a de 6o comenzar demasiado temprano de verdad está distrayéndose de su habilidad de vivir su experiencia actual en la escuela intermedia.
Los alumnos de Nueva York ya están forzados a pensar en el impacto futuro de sus acciones. Al terminar 6o grado, o lo más tarde al comenzar el 7o, les entra la conversación sobre la presión y impacto de 7o grado. Al recibir sus cartas en marzo de 8o grado ya están saliendo de la puerta conscientemente porque han estado tan inmersos en la búsqueda de escuelas secundarias que les hemos quitado una experiencia auténtica de la escuela intermedia. No es desconocido para muchos alumnos, los cuales en 4o grado se pusieron conscientes del impacto de su asistencia, puntualidad, notas y exámenes ese año como factores para sus aplicaciones a las escuelas intermedias. Es una realidad triste para nuestros hijos criados en esta ciudad tener un ‘’tercer año de escuela secundaria” y luego ‘’senioritis” tres veces en vez de solo una vez. Por otro lado, uno quiere que su hijo/a se sienta parte de la conversación y parte del proceso de hacer una decisión. Entrar a su hijo/a demasiado tarde en el proceso puede limitar cuanto se siente apoderado a tener una voz y de hecho limita cuanto se comparten la experiencia del viaje juntos, algo que puede tener un efecto de conexión muy lindo para algunas familias. Entonces cómo y cuándo uno comienza el proceso con sus hijos se debe pensar con cuidado.
Manténganse al tanto por un horario general de qué hacer y cuándo, para las admisiones a escuelas secundarias.















