Los cambios corporales postmortem
Los cambios corporales postmortem conforman una de lascuestiones más fundamentales a las que tiene que enfrentarse un profesional dela tanatoestética o la tanatopraxia. Si bien un médico, por ejemplo, tiene que atender a pacientes con signos vitales, un tanatopractor tiene que hacerlo con cuerpos que sufren lo que se denominan fenómenos cadavéricos.
Estos fenomenos son el conjunto de modificaciones o alteraciones que se producen en un cuerpo inerte. Es decir, una vez que una persona pierde la respiración y los latidos del corazón, su cuerpo comienza a sufrir pasivamente los fenómenos ambientales, comenzando así los cambios corporales postmortem.
Y es que, mientras una persona está viva, su organismo tiene la capacidad de poder hacer frente a numerosas agresiones, tanto externas como internas. Una capacidad que no es capaz de desarrollar cuando muere, por lo que su cuerpo queda indefenso a una serie de factores.
En cuanto a los signos abióticos se dan los siguientes:
Palidez de la muerte (conocido como Pallor Mortis en latín), que aparece casi de forma instantánea en el momento de perder la vida. Esto se debe a la ausencia de circulación sanguínea a nivel de los vasos cutáneos.
Enfriamiento (Algor mortis), que dependerá en cierto modo de los factores externos al cadáver, aunque normalmente se pierden unos 2ºC durante la primera hora y 1ºC cada hora a partir de la tercera.
Lividez postmortem (Livos mortis), generada por la acumulación de la sangre en las zonas posteriores del cuerpo y reconociéndose por la coloración rojiza e incluso amoratada en esas zonas del cuerpo.
Hipóstasis viscerales, generada también por la acumulación que sufre la sangre en las vísceras, traduciéndose esto en la manifestación en los órganos internos.
Deshidratación del cadáver, apareciendo líneas o surcos en el entorno de la boca y los ojos. Además, esto conlleva una pérdida de flexibilidad en la piel.
Por otro lado, atendiendo a los bióticos se encuentran:
La rigidez cadavérica o rigor mortis, conocida por la rigidez e inflexibilidad de las extremidades provocada por un cambio químico en los músculos.
El espasmo cadavérico, provocado en cadáveres a los que la muerte les ha sobrevenido de golpe.
En cuanto a los destructores, dedicaremos otro post a hablar de estos cambios corporales postmortem, en concreto de la autólisis, la tanatoquimia y la putrefacción.