Oración al Espíritu del Desespero
Yo te invoco Espíritu del Desespero, Espíritu Intranquilo, Espíritu del Dominio. Yo los conjuro para que me ayuden a desesperar, intranquilizar y dominar los cinco sentidos, el pensamiento, juicio y voluntad de [nombre] por mí, que me llama [nombre], por el día en que nació [nombre] [fecha].
Espíritu del Desespero, Espíritu Intranquilo, Espíritu del Dominio que [nombre] no pueda estar con nadie más que, ni vivir tranquilo, que no pueda comer, ni dormir, ni beber ni andar sin el pensamiento puesto en mí, que me llamo [nombre], hasta que, desesperado, a mis pies caiga rendido de amor, de interés y de deseo por mí, por verme, desesperado por tenerme, atraído por mi sexo, ofreciéndome el suyo, deseoso, arrepentido y humilde, halagándome con besos y caricias, arrastrándose a mis pies, suplicante y manso, siendo yo su dueño, para mí y por mí que me llamo [nombre].
Yo te llamo [nombre], en el nombre del Espíritu del Desespero: ven; ven Espíritu del Desespero, yo te invoco para que te posesiones de los cinco sentido de [nombre], subyugándolo a mí voluntad y que solo a mí dedique su fe, amor y voluntad.
Oh, Espíritu Dominante, con el poder que tienes haz que sea dominado en cuerpo y alma por mí, que no pueda estar un momento tranquilo que no sea dominado en cuerpo y alma y que no pueda mirar a nadie más que a mí, que su amor y cariño sean solo para mí, que mi presencia le haga falta esté con quien esté, que no pueda estar tranquilo sin mí.
Espíritu Dominante, domina a mis enemigos con tu divino poder.
Con dos te veo, con tres te ato, la sangre te bebo, el corazón te parto.
Ven [nombre] dominado en cuerpo, pensamiento y voluntad; desde este momento ya no puedes mirar a nadie más. Tu amor y cariño son solo para mí.
Mi presencia te atrae, mi mirada te sugestiona, mi voz te domina, mis ojos te ciegan y mi voluntad es la tuya.
Así sea. Así sea. Así sea.















