Eso también es amor, dejar que te amen sin tener que amar de vuelta o entregar algo a cambio.
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from Japan
seen from Germany
seen from Bulgaria
seen from Malaysia
seen from United States
seen from China
seen from Italy
seen from Russia

seen from United States
seen from Germany

seen from Bulgaria

seen from United States
seen from Azerbaijan
seen from United States

seen from Netherlands
Eso también es amor, dejar que te amen sin tener que amar de vuelta o entregar algo a cambio.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Que me mate la vida, tus besos o tus falacias.
Pero que nunca me mate tanta puta sustancia.
Pxrr4, hasta cuándo?- December SJ
Es increíble como algunas veces hace que no necesite nada más y otras que necesite un poco más de algo.
— @gvmvsadness
Dime, ¿Qué te hacía falta?
Si me tenías a mi, a la luna y un porrito
No le guardo rencor, atesoro su recuerdo con nostalgia y a veces en medio de mi guerra mental vienen sus ojos bonitos a mi memoria.
-Germán Miranda

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Tenemos que ser capaces de creer en nuestro propósito antes de ver, es más, antes de siquiera imaginar resultados tangibles. Todo lo demás es regalar tu felicidad, dejarla a la deriva.
-Germán Miranda.
Ya alguna vez estuve muerto y no hubo nadie cerca que lo notara, que triste es morirse de amor y aún así tener que salir a dar batalla. Cuando no puedes ni siquiera levantarte por tu propia voluntad de la cama.
-Germán Miranda
Te hablé, pensando que llenarías algún vacío, pero este universo que habita en mi pecho; no es por menospreciarte ahora, pero ya no se llena con cualquier cosa. Es más, no se llena con nada.
Te invite a salir porque pensé que extrañaba mis manos rozando tus huesos a través de la delgada capa de piel que arropa cada parte de tu esqueleto, pero mis manos no murieron a pesar de que no pasó.
Quise contarte mis días, cómo hace algún tiempo, pero ya tu atención me es tan indiferente cómo la de cualquier otra persona a la que podría contarle mis males aún si le acabase de conocer en el transporte y supiera que nunca más volvería a verle.
Pensé que te extrañaba, a ti, a tus cabellos raros, a tu sonrisa y a tus ojos de loca. A tu esbelta cintura o a tus arranques de ira. Por un momento pensé que extrañaba a tu boca demeritando mis pensamientos, mis acciones, pensé que me extrañaba a mi, a mi soportando todo eso que odiaba de ti solo porque en mi inmunda e inmensa tristeza de alguna forma creía que te amaba.
Ni te quise hablar a ti, ni quería salir contigo, ni quería contarte nunca más nada. Ni te extrañaba, ni a tus cabellos, ni a tus ojos ni a tu sonrisa ni te extrañaba a ti de ninguna forma.
Pero me di cuenta que si extrañaba algo, y era esa imagen, esa persona que nunca fuiste pero que por amor, que por un amor errado y enfermo yo había idealizado. Pero esa mujer a la que extraño, a la que ame, a la que aún amo y que siempre amare. A la que siempre podría ver sonreír, y sorprenderme con mis dedos enredados en sus cabellos extraños. A la que si la vida me permitiese yo con gusto me quedaria para siempre, clavado, ahí, en sus clavículas. Esa mujer nunca existió. O quizás lo hizo, pero solo en mi cabeza, y así será tal vez de siempre en siempre. Oh bella mujer fruto de mis problemas mentales, yo siempre te tendré aquí, y tú así serás, bellla, pero solo en mi cabeza, y solo para siempre.