¿Será qué por fin desperté de esta pesadilla?
Otra vez escribiendo por amor pero, esta vez, desde una perspectiva distinta. Sí te escucho, pero ya no me duele. Sí te veo, pero ya no me importa. Sí te entiendo, pero ya no me interesa. No sé cuando llegó el día en el que te bajé de aquel pedestal en el que te tenía. No sé cómo tu presencia dejó de inspirarme. No sé porqué ahora tus asuntos me parecen vanos. ¿Será qué por fin desperté de esta pesadilla?















