IDENTIFIQUEMOS NUESTROS PUNTOS BUENOS
¿Quién es alguien que aprendió a relacionarse dis-funcionalmente?
La respuesta es fácil:
Es aquella persona amorosa y solícita que creció con una creencia de “virtud” en el servicio a otros, a costa del autocuidado, casi obsesionada por complacer en todo momento.
No necesitamos limitar un inventario acerca de nosotros mismos a lo negativo. Concentrarnos sólo en lo malo es un asunto medular de nuestra manera disfuncional de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos.
Podemos haber descuidado el amarnos a nosotros mismos en el proceso de cuidar a los demás, pero ser cariñoso es una cualidad.
Honestamente, sin miedo, preguntémonos:
“¿Qué tengo de bueno?”
“¿Cuáles son mis puntos buenos?”
“¿Soy una persona amorosa, solícita,
cariñosa?”
“¿Hay algo que haga particularmente
bien?”
“¿Tengo una fe sólida?”
“¿Soy bueno para dar apoyo a los
demás?”
“¿Soy bueno como parte de un equipo
o como líder?”
“¿Tengo un modo especial con las
palabras o con las emociones?”
“¿Tengo sentido del humor?”
“¿Alegro a la gente?”
“¿Soy bueno para consolar a los
demás?”
“¿Tengo la habilidad de sacar algo
bueno prácticamente de la nada?”
“¿Veo lo mejor en la gente?”
Estas son cualidades del carácter
Podremos habernos ido al extremo con ellas, darnos cuenta de ello está bien. Ahora estamos en camino de encontrar el equilibrio.
Crecer, madurar, y/ó des-apegarnos NO ES eliminar nuestra personalidad. El objetivo es re-aprender para cambiar y/ó transformar nuestros aspectos negativos (dis-funcionales), y construir sobre los positivos (funcionales).
Todos tenemos cualidades; lo único que necesitamos es concentrarnos en ellas, darles poder y extraerlas de nuestro interior.
Ahora, estamos aprendiendo a darnos a nosotros mismos algo de ésa pre-ocupación, de ése cariño, de ésa amorosidad, de ésa solicitud que tan libremente hemos dado a los demás.
“Hoy me concentraré en lo que tengo
de bueno. Me daré a mí mismo algo
del cariño que le he dado al mundo”.
Cada error, cada persona, cada acierto, cada decisión, cada elección ES POR Y PARA ALGO... Generalmente ése “algo” trae aprendizaje, entendimiento, re-conciliación...
Ésto si abrimos nuestra mente y nuestro corazón
En la vida NO HAY garantías, NO HAY guías, NO HAY manuales, aún así es la única que tenemos y merecemos vivirla lo más auténticamente que podamos