Dónde hay amor, siempre hay luz, donde existe el cariño sincero puedes encontrar luminosidad, donde la ternura flota hay iridiscencia, donde el abrazo es cálido hay brillo, donde nacen los besos desde el corazón, hay claridad, donde las caricias son del alma llegan los rayos de sol y hacen posible la calidez y complicidad.
Por eso, ahí donde dos manos se juntan y tú y yo estamos unidos, siempre, siempre hay amor real, verdadero y sin limites.
Leregi Renga















