seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from Malta
seen from Greece
seen from United States
seen from United States

seen from Israel

seen from Malta

seen from United States

seen from United States
seen from Germany

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from India

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
DĂa 50 usando Tumblr como diario de fotos
Domingo :)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
La melancolĂa
Le temo al tiempo, que va desdibujando los recuerdos hasta volverlos tan frágiles como el hilo ondulante del humo de un cigarrillo. ¿Cómo se atesora un recuerdo? ¿Cómo se evita que termine por desvanecerse?
Buscamos fotografĂas almacenadas, cartas olvidadas, objetos que alguna vez tocaron nuestras manos. Pero la memoria tiene voluntad propia. Se esconde en los pliegues de una carta, en una caja de zapatos olvidada al fondo de un armario o en el aroma de un perfume que creĂamos haber olvidado. Nunca aparece cuando la llamamos; llega cuando ella decide.
A veces irrumpe de golpe, en mitad de una caminata cualquiera, un jueves de otoño. Entonces recuerdas el gesto casi imperceptible que se dibujaba en la comisura de los labios de tu madre cuando sonreĂa, o la calma que dejaba la mano de tu padre al acariciarte el pelo. Recuerdos diminutos, aparentemente insignificantes, que terminan sosteniendo una vida entera.
Me pregunto si llegan asĂ, de manera tan repentina, como un Ăşltimo acto de resistencia antes de entregarse al olvido. Como si la mente, antes de vaciar algunos de sus rincones, abriera por un instante las ventanas para dejar salir aquello que aĂşn conserva calor. Tal vez olvidar no sea un acto brusco, sino una despedida lenta.
Es curioso cĂłmo la memoria nos engaña. Hay dĂas en que recuerdo con absoluta precisiĂłn una mirada, un olor o una tarde cualquiera, mientras que años enteros parecen haberse disuelto sin dejar rastro. Quizá nunca recordamos los hechos, sino la emociĂłn que fueron capaces de despertar en nosotros.
A veces tambiĂ©n me pregunto si los lugares donde fui feliz me recuerdan a mĂ. Si ahora que no estoy, la ventana sigue guardando el reflejo de mi silueta o las paredes conservan, de algĂşn modo imposible, el eco de mi voz. Quizá esa sea la magia de los lugares donde dejamos un pedazo de alma: no necesitan de nuestra presencia para seguir siendo testigos de quienes fuimos.
Valpito ❄️❤️