Ansiedad.
Después de haber dejado entrar al miedo, te llenas de nerviosismo, te tiemblam las manos, vez borrosamente, no puedes sostenerte en pie y, sin embargo, sientes ganas de correr, de huir. Allà es cuando te das cuenta de que llego, es donde te das cuenta de que la ansiedad decidio hospedarse con su mejor amigo el miedo.
Allà es dondé te das cuenta de que jamás se ira.















