Para mí…
mientras haya
una mujer
en el mundo,
habrá poesía.
Porque en una mujer
habita la ternura
que inspira,
la fortaleza
que sostiene,
la sensualidad que arde,
la mirada
que despierta,
y el misterio
que jamás
termina de escribirse.
Mientras exista
una mujer
capaz de sonreír,
de amar,
de esperar,
de abrazar,
de volver a empezar…
siempre habrá
un poeta
intentando encontrar
las palabras
para nombrar
lo que ella
ya expresa
con su sola existencia.
Y cuando el último poeta
guarde su pluma…
aún quedará
una mujer,
capaz de convertir
el silencio
en el verso
más hermoso.
Por eso…
mientras haya
una mujer
en el mundo,
la poesía
jamás
morirá…














