No hay problema
No hay problema. A lo mejor voy a estar valiendo verga por ti un rato. Te voy a extrañar a media tarde, y me voy a tener que morder los putos dedos para no escribirte, aguantar los jodidos insomnios y acostumbrarme a la ausencia de tu nombre en mi pantalla.
Pero no hay problema. Tarde o temprano nos vamos a olvidar. Sé que conocerás otros labios, escucharás y te reirás de los chistes absurdos de alguien más… y vas a estar bien. Yo también voy a estar bien, con un poco de tiempo y una docena de tazas de café. Regresará la calma.
En serio, no hay problema. Ni me debes ni te debo. Botamos al cesto de la basura los planes, fingimos amnesia con las promesas, echamos los pendientes que nos quedaban… y olvidamos el color del lugar donde nos conocimos aquel día.
Te juro y te prometo que no hay problema. Aunque pensé que eras el fin de mis amores, estoy seguro de que fuiste el amor de mi vida. Y si no… entonces de lo que me equivoqué fue de vida.
Me caga la idea de que nos volvamos ajenas, pero te juro y te prometo que no hay problema.
















