He pensado que esta chica proveniente de la luna, no encaja aquí en la tierra. Para los habitantes de aquí, suelo tener mucho de esto o poco de lo otro, parece ser que lo que soy como tal no es comprendido debajo del sol. He sentido que tal vez debería dejar de andar buscando una pieza con la cual encajar, un lugar que me brinde un hogar aquí. Soy demasiado extraña aquí, como forastera no pueden entender la naturaleza de mi espíritu. De la luna soy, un sitio de luz en medio del gran cielo nocturno, me admiran los solitarios, los que están dolidos y buscan en mí una compañía, así mismo como hago yo desde la tierra mientras admiro mi hogar, la luna. A esta chica de luz nadie ha sabido amarla durante el día. Qué ironía de la vida, que muchos van y vienen y no pueden comprenderme. Como si, hablase un idioma extraño, como si mis costumbres y maneras de ser asustaran a todos por aquí.

















