Luna
Vi hacia el cielo y la luna estaba llena. Esa luna me trajo tantos recuerdos donde el camino hacia mi casa era agitado y preocupado. La madrugada pasada observé arrepentido esa misma luna de que desde hace más de doce horas estaba en un lugar atascando mi cuerpo de estimulantes y pensando que en una taquicardia de esas podría morir.
Hoy de nuevo me encuentro pensando del por qué un día solo decidí que eso estaba bien y que un día yo creí que hacerlo más y más seguido me hacía mejor. Hoy sin querer llegué a la conclusión de que todo este tiempo ha sido querer tener atención. Querer tener algo que quizá jamás logré tener de las personas que yo más quería.
Quizá que alguien se preocupara por mí quise alguna vez, quizá una muestra de interés por medio de un regaño necesité. Es increíble que hoy en día siendo ya un adulto esa forma de querer aún la siga buscando.
Y lo peor de todo es querer salir de todo vicio y mal hábito y empezar y creer que puedo lograrlo y seguir buscando esa atención, un tipo de felicitación, un tipo de admiración o simplemente que por un estúpido segundo alguien note mi esfuerzo.
Entonces regreso al pasado y encuentro la misma situación: hacer las cosas bien o sentir que hice algo bien y justamente ese día nadie apareció ni dijo nada. Luego hacer las cosas mal y vaya sorpresa, de nuevo siento que la gente me quiere, porque me miran, porque me reclaman y me amenazan, porque se preocupan...
A todo esto no hay ninguna excusa, ya soy alguien en su punto máximo de todo lo mejor que el cuerpo humano puede generar, que no lo aproveche es otra cosa. Al fin y al cabo creo que la vida me está enseñando a estar solo.
Solo digo y ya no diré nada más que lo siento. Sé que personas increíbles han llegado a mi vida y solo las he dañado queriendo que me quieran como yo quiero.













