El tiempo que se va
TĂş paralizas el cielo, el mĂo por supuesto.
TĂş me haces flotar en la luz de ese esplendor que para mĂ provocas.
Me sugieres imágenes de placeres sublimes, y luego tu recuerdo las prolonga en la curiosidad.
Después tu presencia se esfuma y solo queda el eco de un poema.
ÂżQue el tiempo no existe? En la poesĂa es posible; en la realidad, se nos escapa, se nos va.
Un beso amor.














