Cómo se ve la vida de mi amigo el desempleado:
seen from United Kingdom
seen from Italy

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Singapore
seen from Mexico
seen from Singapore
seen from Brazil

seen from Malaysia
seen from Singapore

seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Malaysia
Cómo se ve la vida de mi amigo el desempleado:

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
😂
time to go be unemployed but in spanish
El niño de Águila Roja está sin empleo:
Enviado por: Wolfy

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Supongo que la razón por la que me enojo es porque todos perdieron la fé en mi. ¿Dé que sirve contarte mis planes para el futuro? Si de todos modos no crees que vaya a lograrlo. Es mejor callar y hacer mis cosas, para evitar las burlas y los reproches.
P.d: no me llamaron para el trabajo. Oficialmente, desempleado, sin dinero y sin ganas de vivir. Que no se sorprendan si un día amanezco colgado de la viga de algún techo sin nombre.
16 de julio, 2023
Querido J:
Aquí estoy de nuevo yo, escribiendote. Aunque aún no se si llegues a leer esto algún día, o mis cartas se reducirán simplemente a misivas perdidas en el aire. Cómo sea, pongo todo mi dedicación y mi esfuerzo en esto, en estos últimos tiempos no tengo a nadie con quien pueda hablar, tú eres una de las únicas personas que me quedan, y que sé que me escuchan, sin juzgarme.
Ahorita, estoy leyendo un libro. Se llama Tokio Blues, es probable que hayas escuchado hablar de él, es un libro bastante famoso. Si no lo conoces, pues bueno, básicamente habla sobre la vida de un ejecutivo de cincuenta y tantos años, que rememora sus años de adolescencia por allá de los años sesenta y setenta. De sus venturas y desventuras. Siendo sinceros, es muy deprimente, y no estoy seguro si debería leer ese libro, dado mi estado actual. Todos ahí tienen problemas mentales, los personajes se suicidan, el protagonista lleva un vida más vacía incluso que la mía. Pero, por otro lado, he encontrado un poco de consuelo en ese libro. Saber que no soy la única persona que se siente así, en un "lodazal estancado incluso en mi propio tiempo" es reconfortante. Deprimente, pero reconfortante. Casi a todas las chicas del libro se les ha zafado un tornillo y habla mucho de sexo. No me encanta leer las relaciones sexuales, es algo que me trae sin cuidado, creo que el libro podría ir perfectamente sin esas páginas. Pero igual, lo sigo leyendo. Ciertos pasajes es como leer una descripción de mi mismo. Por ejemplo:
"Hacía tiempo que todos habían emprendido la marcha, y yo y mi tiempo seguíamos arrastrándonos con torpeza por aquel lodazal".
"Sólo sabía que tenía que dirigirme a alguna parte y, por ese motivo, movía los pies"
No sé si recomendarte el libro. No es un libro que recomendaría a cualquiera, dado el tipo de temas que trata, y como todo gira en torno a la muerte. Es un poco raro, ver el tipo de libros que últimamente he estado leyendo; no hay punto medio. O leo una historia súper homosexual y cursi y romántica (RBRW) o una historia con matices oscuros y psicólogicos (Cadáver exquisito, por ejemplo. Es otro libro que leí hace un tiempo).
En fin. Leer estos libros hacen que huya de mi tristeza tormentosa y patética realidad. Si tuviera que ponerle un nombre a esta mierda que llevo por vida sería "patética" porque eso es lo que es. No tengo tragedias para ser tan lastimera, pero tampoco es interesante. Sencillamente es patética. Hace más de tres horas que estoy sentado en el mismo banco de un parque a dónde vine a parame. Me corrieron del trabajo, y he tenido que fingir que sigo yendo a trabajar pese a que es una total y grande mentira. No daré muchos detalles respecto a lo primero, entré a trabajar a un negocio de comida y me corrieron porque no parecía ser lo suficientemente eficaz para la dueña. En fin, que eso me da igual. Podría meterse su aceite por el culo, no me importa. Pero he vuelto a mentir a todos, eso de que estoy yendo a trabajar normalmente. Hubo un tiempo que mentía tanto, que pensé que tenía un problema. Hablé de eso con la psicóloga y ella me dijo que mentía para protegerme. Aún no se exactamente para protegerme de que, pero es cierto lo que ella dice. Es probable que mienta para evitar conversaciones incómodas y señalamientos a mi persona. Soy tan estúpida que no puedo conservar un trabajo por un tiempo decente. Ellos piensan que fui a trabajar, pero en realidad estoy matando el tiempo yendo a plazas, cybercafes, eventos y comparsas. Verás, que este mes está lleno de fiesta en mi estado (se celebra la Guelaguetza, puedes buscarlo en Google si no sabes que es) entonces los lugares a donde pueda ir no faltan. El problema es que no importa a donde vaya, lo que haga, o cuanto quiera sentirme bien. No puedo. Me rodeo de tantas personas pero no lo logro, es como estar separado del mundo por una muralla invisible. Todos son estúpidos y yo estoy sufriendo.
Tal vez pienses que estoy fetichizando mi propia infelicidad. Que mi tristeza y depresión me hacen sentir especial. Eso también lo he pensado, y me aterra que pueda ser realidad. Una parte de mi puede que lo sienta así, mi inconsciente. Pero mi parte consciente quiere salir de esto, quiero sentirme bien. Puede que le mienta a todos, incluso a mi mismo. Pero necesito reafirmarme esto, o de lo contrario caeré en un pozo de victimización insalvable. Como dicen los gringos "fake it til you make it".
En mi cabeza tejo e hilo ideas e ideas para contarte. Constantemente. Estás constantemente en mis pensamientos, como una forma de aliento quiero decir. Pero supongo que es momento de irme a casa, fingiendo que llegué de trabajar. Ando en el centro y si no me apuro, no conseguiré taxi (el bus ya no está a estas horas de la noche). Y si, tal vez pienses que es irresponsable de mi parte andar por ahí a estas horas de la noche, pero en teoría salgo a las diez de la noche de trabajar. Así que, mato el tiempo por ahí. Quería irme al cine, pero ayer me robaron 200 pesos cuando estaba viendo un desfile (como 20 dólares) y se me quitaron las ganas. Últimamente he tenido sueños extraños relacionados con caca, fuego, personas enojadas y mucha violencia. Pero no creo que signifique algo respecto a que ando por ahí en las calles a altas horas de la noche, solo es mi preocupación exteriorizandose en mis sueños.
Ya me voy, que ya me duele el culo de tanto estar sentado. Y unos policías están aquí al lado de forma sospechosa.
Tuyo
La quinta transformación
Estoy muy cerca de cumplir 54 años. En los últimos meses mi economía se quebró. Así que he estado buscando un empleo. La última vez que trabajé como colaborador fue en el extinto Consejo nacional para la cultura y las artes, de 2008 a 2009. No me gustó nada el ambiente laboral. Las envidias y los rumores me asfixiaban y, peor, la falta de trabajo de esa dirección hacía aún más irrespirable la oficina. Sin embargo, me trajo muchos beneficios. Uno de ellos fue asumir que podía vivir bien trabajando de manera independiente.
Así estuve por más de diez años hasta que llegó la pandemia. Sobra contar lo que pasó en el ámbito de la cultura. No sobra contar que desde que llegó al poder el gobierno de AMLO, la Cultura se fue por un caño. La titular es inepta. La cultura cuesta mucho. Causa recelo en el presidente el hecho de que haya becas para creadores y apoyos económicos para, por ejemplo, hacer un festival cultural. En cambio, lo que hacen los moneros, el proyecto Chapultepec y el centro cultural Los Pinos sí merece la pena una inversión a la altura de la Cuarta Transformación.
Me siento lejos de ser promotor cultural pero he dado trabajo a compañías y solistas de México y otros países. He generado espacios de trabajo para dar a conocer el excelente trabajo de múltiples creadores. Pero la nueva normalidad ha trastocado muchas cosas. Entre ellas, la pérdida de confianza en mí mismo. No me siento seguro de lo que hago. No hay más espacios. Las instituciones manejan presupuestos raquíticos que no dan para más.
Busco trabajo. Como Coordinador de eventos. Pero tengo 53, casi 54 años. Ya no soy visible para el mercado laboral. Soy viejo. Aunque tenga mucha energía y experiencia. Son pocas las empresas que anteponen experiencia o, simplemente no discriminan. Muy pocas. No hablemos de los sueldos. Pero no hay empleo. Busco vacantes como gerente de algún Starbucks. Ingenuo.
O la inanición o la fuga. O salir con un cartel en la mano a gritarle al presidente que la quinta transformación, ésa que nos hace vulnerables a los que aún no somos adultos mayores y ya estamos lejos de la cancha juvenil, está de la chingada. No sé si lo entienda. Él vivió sus cuarenta, cincuenta y sesenta viviendo del presupuesto partidista.
Busco empleo. Debo meses de renta. Y me está llevando la chingada.